El Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste cumple 44 años de fundación

Hermosillo, 22 de octubre de 2019.- El 21 de octubre de 1975, se firmó ante un notario público el acta constitutiva del Centro de Investigaciones Biológicas, Asociación Civil; entre sus principales objetivos se estableció: impulsar el avance científico y tecnológico nacional en el área biológica, articulando las investigaciones a la problemática nacional y en particular a la existente en la región del Estado de Baja California Sur; producir investigación básica y aplicada dentro de la biología marina, terrestre y biotecnología; difundir los resultados de sus investigaciones; ser órgano de consulta del gobierno federal, del gobierno del Estado de Baja California Sur, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y de instituciones de los sectores público y privado; elaborar planes para la formación de recursos naturales de la región y favorecer el establecimiento de un sistema de protección y beneficio de la flora y fauna de la península.

Su creación se inscribe en un proceso de institucionalización de la ciencia y la tecnología en México que, si bien se inició en la tercera década del siglo XX, tiene una historia relativamente corta. Apenas en 1970 se creó el Conacyt, institución que definió en mejores condiciones que sus predecesoras el papel que debía jugar la ciencia y la tecnología en el progreso del país; se estableció que era necesario evitar la dispersión de esfuerzos, además de formular y ejecutar una política científica y tecnológica.

Las labores del Centro se iniciaron con tres investigadores: el doctor Félix Córdoba Alva, el maestro en ciencias Carlos de Alva y el doctor Humberto Granados. Al primero se le designó como director del Centro y fue protagonista importante en la creación del CIB: intervino desde que se concibió el proyecto hasta la firma del acta constitutiva. 
El maestro Carlos de Alva dirigió el Programa de Biología Marina, cuyo personal estaba constituido principalmente por un grupo de pasantes de oceanología de la Universidad de Baja California; y el doctor Granados se hizo cargo del Programa de Biología Terrestre, constituido por sus ayudantes de la Facultad de Medicina de la UNAM.

La formación del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) fue producto, no sólo de las nuevas iniciativas de fomento y fortalecimiento de la ciencia y tecnología que el gobierno mexicano desarrolló en los años setenta, sino también de la labor que desempeñaron algunos visionarios como el doctor Raúl N. Ondarza, quien contribuyó a que esta institución se convirtiera en realidad.

Actualmente Cibnor cuenta con 112 investigadores, 29 cátedras Conacyt, 243 técnicos, y 21 líneas de investigación agrupadas en 4 programas académicos; Planeación Ambiental y Conservación, Ecología Pesquera, Acuicultura y; Agricultura en Zonas Áridas los cuales contribuyen a la generación de conocimiento, la transferencia de tecnología, así como la formación de recursos humanos a través del Programa de Posgrado e impulsan el desarrollo con responsabilidad social en el campo de las ciencias biológicas en el uso, manejo y preservación de los recursos naturales.
Al año 2019 Cibnor trabaja con cuatro sedes ubicadas en Guerrero Negro Baja California Sur, Hermosillo y Guaymas en el estado de Sonora y en Tepic, Nayarit.