Mantener a raya la obesidad evita desarrollo de hígado graso: IMSS

Ciudad de México, 16 de agosto de 2019.- Controlar la obesidad y diabetes ha demostrado ser la herramienta eficaz para evitar el desarrollo de hígado graso y prevenir complicaciones como la cirrosis, informó la coordinadora de Programas de Salud del Seguro Social, Laura Serrano Alejandri.

Hasta en 78 por ciento de los pacientes con obesidad se asocia a acumulación de grasa en el hígado, explicó la funcionaria del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Asimismo advirtió que la elevación de triglicéridos es la primera causa por la que se acumula grasa dentro y fuera de dicho órgano, asociada a obesidad, resistencia a la insulina y síndromes metabólicos.

En paralelo, Serrano Alejandri expuso que la reducción de peso es la estrategia más eficiente para las metas de control en diabéticos.

Ante este panorama, añadió, en el IMSS se aplican tratamientos para modificar el estilo de vida y con ello reducir peso con apoyo nutricional y asesoría en actividad física, a fin de que el paciente baje de cinco a siete por ciento de su peso inicial por semana.

También trabaja en los factores que condicionan el descontrol metabólico, enfocados a prevenir la obesidad con medidas dietéticas y ejercicio; además de la detección oportuna de diabetes y su control para cambiar estilos de vida.

La coordinadora de Programas de Salud del IMSS indicó que la mayoría de los pacientes logran reducir de medio kilo a un kilo por semana, dependiendo del grado de obesidad y al alcanzar la meta terapéutica, en seis meses es evidente una mejoría significativa.

Alertó que de no conseguir los objetivos, se toman otras medidas como terapia farmacológica, o bien, cirugía bariátrica. Es por ello, recomendó, las personas con sobrepeso deben acudir con el médico familiar para recibir atención inicial, con apoyo de nutrición y trabajo social.

Asimismo sugirió disminuir el consumo de carbohidratos, sopa de pasta, pan, galleta y todo lo que eleva triglicéridos. A su vez es necesario controlar al paciente diabético para mantener niveles adecuados de glucemia; presión arterial, además de reducir o evitar la ingesta de alcohol que puede estar asociado a hígado graso.

Fuente: La Jornada