Tenoch Huerta critica el racismo en el cine y la TV en México

Ciudad de México, 15 de mayo de 2021.- El racismo latente en la sociedad, es el tema que desarrolló el actor y conductor Tenoch Huerta en el programa Versión extendida, transmitido por YouTube.

Este proyecto que "surgió como un intento de mantener la cordura durante más de un año de pandemia", abordó en un primer capítulo el hecho de ¿por qué no hay morenos en los medios de comunicación?, sobre todo como sucede en cine, televisión y publicidad.

Huerta detalló: "Sólo el 3% de los personajes protagónicos en las pantallas mexicanas son morenos, en un país donde entre el 60% y el 80% son de piel obscura". Mientras el 97% de los protagonistas que vemos cada día son blancos.

"La falta de diversidad en el cine y la televisión ha sido criticada, tanto dentro como fuera de la industria, en un esfuerzo por cambiar las cosas", dijo el actor.

El problema, subrayó, "no es que todos sean blancos, sino que esta situación en un país mayoritariamente moreno es profundamente racista".

Tan solo "en los últimos cuatro años sólo 8.8% de los ganadores del Ariel han sido morenos".

Pero "si eres uno de los morenos en llegar a la pantalla, es muy probable que te encasillen en ciertos papeles".

Es decir, detalló, "si un actor sale en una producción exitosa, la industria tratará de castearlo en papeles similares para reducir riesgos de inversión y aumentar las ganancias; con el tiempo el actor puede ser encasillado en un número limitado de papeles basados en su color de piel, su género, sus características físicas o en papeles que haya hecho antes".

Esto afecta, agregó Huerta, de manera distinta a actores blancos y a los de color. "A los primeros se les permite interpretar diversos personajes, aunque sean el mismo tipo; mientras que a los segundos se les limita con estereotipos negativos".

Huerta, acompañado por Estefanía Veloz y Panch Parra explicaron, con diversos ejemplos, por qué los morenos han sido representados de manera hasta caricaturesca, con la clara intención de otorgar a los blancos un perfil aspiracional.


Fuente: La Jornada