Odio y miedo, se respira en México

Odio y miedo, se respira en México.- Hay un movimiento con aroma y coraje de mujer que crece y le exige al presidente López Obrador, acción, congruencia, compromiso con el pueblo.- ¿Las mujeres podrían descarrilar a AMLO?, creo que no: será él mismo, de no actuar como un verdadero Mandatario

Bernardo Elenes Habas

Se respira odio y miedo, en el ambiente de México.

Quienes perciben con mayor intensidad esas señales amargas, corrosivas, son las mujeres.

Mujeres en protesta1Ellas, se han convertido en la voz y el sufrimiento de las asesinadas brutalmente, donde se incluyen niñas, adolescentes, seres humanos a quienes manos perversas, mentes desquiciadas, no les permitieron respirar la libertad. Consumar sus sueños. Construir su futuro.

Nadie puede imaginar, concebir, que las protestas femeninas estén contaminadas con movimientos políticos para hacer daño al Presidente.

Nadie, que tenga madre, hermanas, hijas, nietas, amigas, se atreve a elucubrar esas aberraciones de que las mujeres buscan descarrilar la administración de AMLO, porque el terror, la psicosis se convierte en alerta de sobrevivencia, y hace aflorar la valentía, el arrojo, el coraje justificado para gritar, golpear, exigir hasta que el grito salga lleno de sangre, hasta que las palabras agudicen su filo obligando a los indiferentes a escucharlas, a aceptarlas, a comprender que hay, en el país, un motivo mayor, una emergencia nacional que no quiere ser atendida.

Y, no.

No serán las mujeres, quienes arremeten contra la puerta principal de Palacio Nacional para que su inquilino se digne escucharlas y darles respuestas satisfactorias de que se actuará en contra de los feminicidios.

De quienes piden que el gobernante no forje metáforas, salidas discursivas e improvise decálogos huecos y acuñe frases capaces de poner a la delincuencia, a la barbarie a la altura de gente buena, ¡de gente inocente como los niños!

No serán las mujeres y su justificada mezcla de indignación, miedo, abandono, quienes podrían descarrilar a un gobierno que no escucha, que no responde con inteligencia y sentido común a los reclamos de su pueblo, argumentando en descargo ocurrencias inconcebibles; sino que, al paso terrible con que avanza la violencia y la criminalidad en la Patria de Juárez, será el mismo AMLO, quien pierda el objetivo de nación.

Será el Presidente. Por su empecinamiento a no actuar, a pretender cambiar conductas poniendo su mano milagrosa sobre la frente de asesinos, permitiendo que los niños se acerquen a ellos, porque –lo repite con impudicia-, la culpa es del neoliberalismo, del sufrimiento de una sociedad desigual, donde hay pobres y ricos, y quizás, de acuerdo a su forma de pensar que no filosofía ni ideología, es loMujees en protesta 4 que hay que atacar. Y mientras, que mueran los justos. Los niños. Los jóvenes. Los adolescentes.

Ya se vio la actitud del Presidente al negarse a recibir, a construir el puente de la solidaridad humana con las víctimas de la violencia, del crimen organizado, de la barbarie que recorre los caminos de la nación.

Sucedió con la Caminata por la Verdad, Justicia y Paz, que encabezaron el poeta Javier Sicilia y la familia LeBarón, quienes esperaban el abrazo extendido de AMLO el 26 de enero, al llegar al Zócalo.

Sin embargo, Andrés Manuel López Obrador se negó rotundamente a recibirlos, para proteger la investidura presidencial de escarnios, y no prestarse a un show mediático, como expresó públicamente en sus conferencias matutinas.

Cuidado, pues.

La Cuarta Transformación debe poner atención a un movimiento con aroma y coraje de mujer, que está en marcha.

mujeres en protesta5Las mujeres son mayoría en México. Y se percibe que ya no están defendiendo ni aceptando las actitudes de AMLO, aunque muchas, miles, hayan votado por él.

Le saludo, lector.