¿Hacia dónde vamos? (segunda parte)

Kiosco Mayor

De Francisco Rodríguez

 

Martes 4 de febrero de 2020

 

 

¿Hacia dónde vamos?

(Dos de dos partes)

 

*Piden más plazo para cambios prometidos

*El pasado, el pretexto para la incompetencia

*PRI, PAN…en la lona, tirados, desarticulados…

 

 

Hasta el día de hoy, AMLO y su movimiento, la Cuatro T, han tenido como escudo protector (pretextos) para justificar su incompetencia en su gestión de gobierno, frases tales como  "nos dejaron un cochinero, un tiradero, el pasado es un fardo, un lastre, que ha impedido dar resultados". Ejemplo: en seguridad "se dejó crecer mucho la inseguridad, la violencia, no se atendieron las causas, se abandonó la actividad productiva, se dejaron de crear empleos, los salarios son los más bajos del mundo, la corrupción en México es de las más elevadas, se abandonó a los jóvenes, se impuso la protección a la impunidad, no había autoridad, no había una línea que dividiera a la autoridad de la delincuencia". Todo esto lo ha declarado en sus conferencias mañaneras. 

 

Se la ha pasado construyendo frases de impacto mediático: "prensa vendida, fifí".  "mafia del poder", "no somos iguales", "rateros", "corrupto", "camajanes", entre muchas más,  para culpar a la "herencia recibida" de todo aquello que está mal en el país. 

 

Estoy totalmente de acuerdo que a todo gobierno debe de concedérsele un lapso razonable para que pueda cumplir con lo ofrecido en su momento a sus electores, pero este plazo de tiempo no debe ser móvil, de seis meses a un año y luego a dos años.

 

El Presidente debe dejar su actitud de estar en "campaña electoral", recreando en sus discursos y conferencias mañaneras la imagen de una sociedad polarizada, atizando a sus adversarios políticos, ya es la hora y el tiempo que asuma su responsabilidad como gobernante.  Ya no hay tiempo para aprendizajes, ensayos, debe de comenzar el gobierno en serio, que se haga responsable de sus actos, medidas, y por supuesto de sus efectos. Los grandes problemas del país no se resolverán culpando al pasado.  Éstos no han cedido ni un ápice, al contrario, están surgiendo nuevos y serios problemas.

 

En fin, esta es la realidad en que vivimos, hagamos un recuento: a partir del primero de diciembre de 2019, las cosas, las prioridades, el propio sistema habría de cambiar.  Se acabaría el neoliberalismo y la "mafia del poder".  No más corrupción, por la sencilla razón de que el Presidente no es corrupto. Se terminaría con los compadrazgos, cuotas de poder, con los amiguismos. La delincuencia iría a la baja y la inversión a la alza.  Estos entre otros, eran los compromisos de la "Cuatro T".  Estos compromisos se mantienen solo que se amplía el plazo a doce meses más, diciembre del 2020 como fecha fatal para cumplirlos. Esto quiere decir que a finales de este año (2020), se dejará de cobrar a los enfermos del país (servicios de salud gratuitos), los crímenes se habrán de reducir (¿atacando al crimen organizado?), la infraestructura nacional habrá de crecer, lo que no sucedió en todo un año (2019). 

 

Sin embargo, analicemos los días transcurridos en enero, y los primeros de febrero, del 2020: siguen los homicidios violentos (el año pasado fue el más violento de la historia contemporánea), la economía en niveles CERO, la drástica caída del empleo (50%), continúa existiendo la corrupción, vienen más caravanas migratorias (hay que seguir haciéndole la chamba a Donald Trump), cae el rubro de la construcción, la industria automotriz, persiste en el interior y exterior (organismos internacionales) la oposición a la operación del aeropuerto de Santa Lucía, lo mismo a la construcción del "Tren Maya",  han surgidos graves señalamientos de corrupción a Manuel Bartlett, Napoleón Gómez Urrutia. NO PASA NADA. 

 

Los mexicanos no hemos visto en un año, una sola obra de trascendencia para el país, en cambio, se han operado reformas como la educativa, salud y muy próxima la del sistema de justicia (hasta hoy fallida) así como acciones encaminadas al control de los "organismos autónomos".

 

Ahora, nos pide un año más de tiempo. No queda de otra.  HAY QUE SER PACIENTES.

 

Qué escenario político–social tan difícil y complejo, grave diría yo, estamos viviendo en nuestro México "lindo y querido". Todo gira alrededor de la figura, persona y personalidad de Andrés Manuel López Obrador, quien posee una gran y enorme capacidad para manejar la comunicación, para ofrecer y plantear su "propia realidad" con "otros datos", para establecer su propia "agenda" (en las conferencias mañaneras), distrayendo a la "opinión pública" de los verdaderos problemas nacionales.

 

Su gabinete (ministros, secretarios, encargados de despacho), completamente rebasado por la figura presidencial.  Algunos son prácticamente figuras de "ornato". 

 

Es innegable que con sus discursos, su narrativa, sus "frases hechas", conecta y comunica no solo directamente con sus "bases" militantes y correligionarios, también con sectores de la población, tan es así, que mantiene sus altos niveles de popularidad sin, al parecer, importe que sus acciones de gobierno, en un año de ejercicio, sean ineficientes, erráticas y regresivas, que además polarizan a la sociedad mexicana.

 

Lo que es un hecho, imposible de negar, es que todas las acciones de la gestión de gobierno, en la Cuarta Transformación,  es decir las decisiones y en su caso omisiones que se dan y se toman, obedecen única y exclusivamente al Señor Presidente de la República. 

 

Y mientras la sociedad dividida ante este desconcierto, incertidumbre, con reclamos, marchas, toma de vialidades, etc., ante la presencia de un presidente fuerte, popular, que hábilmente, día tras día, nos presenta "otra realidad", ¿qué pasa, qué papel están jugando y asumiendo los "contrapesos políticos" que deben de existir en toda sociedad democrática? Los partidos políticos, la opinión pública (medios de comunicación), la sociedad organizada (asociaciones, movimientos), la iniciativa privada. 

 

Los partidos políticos, después de la tunda que recibieron en los pasados comicios electorales (federales), están en la lona, tirados, desarticulados, desorganizados, no muestran visos de constituirse ni asumir el papel que les corresponde, como "oposición política". 

 

Veamos el Partido Revolucionario Institucional, el otrora partido hegemónico, hoy es un remedo de lo que fue y representó por décadas en el país. Los ciudadanos llegamos a pensar en algún momento, que el PRI, después de la brutal derrota electoral, haría un alto en el camino para transformarse, que buscaría cambiar sus acciones, sus métodos, su programa de acción, con el propósito de reencontrarse con el apoyo ciudadano, que por muchos años recibió y ahora (en elecciones) le fue negado abrumadoramente. Todo lo contrario, al parecer, los priistas no aprendieron la lección.  No se volvieron a "tropezar con la misma piedra", sino con una auténtica "roca". 

 

Después del proceso electoral, procedieron a renovar su dirigencia nacional, (Comité Ejecutivo Nacional) en un proceso interno de lo más "desaseado" que se tenga memoria, y al no existir ya el "fiel de la balanza" (Presidente de la República Priísta), los gobernadores asumieron este "papel", y en una auténtica "cargada", cínica y vergonzosa impusieron al joven gobernador de Campeche.  Esto provocó aireados reclamos de su militancia y muy en particular de uno de los aspirantes a dirigir el CEN del PRI, el Dr. José Narro, un destacado y reconocido profesional, ex rector de la UNAM, ex Secretario de Salud, con grandes simpatías en el "medio intelectual" y en la estructura priísta, quien abiertamente mostró su rechazo, su molestia y enojo por este proceso de elección interna, procediendo a renunciar públicamente al PRI y a su militancia de muchos años. 

 

Otra renuncia fue de la periodista y priista de firmes convicciones, Beatriz Pagés Rebollar, quien al anunciar su retirada del tricolor, expresó fuertes críticas a ese Instituto político, tales como "¡el PRI, está muerto!, ¡muerto en vida!, que es peor", y se preguntaba ¿dónde están los priistas en la cámara de diputados, donde están los priistas en el senado?,

 

"¡no están!  Y no están frente al atropello que se está cometiendo en contra de la Constitución. Ni siquiera se están atreviendo a defender lo mejor que construyeron en el país".

 

Estas dos renuncias, emblemáticas, retratan el desastre que se vive en las filas del PRI.

 

Al parecer, no midieron las consecuencias o no les importó el llevar a cabo este proceso de renovación de sus cuadros de dirigencia a nivel nacional, de la manera más desaseada, cínica y desvergonzada, atropellando la voluntad y la opinión de su base militante al utilizar el método de la "cargada", que ha sido nefasto en épocas anteriores del partido y hoy de graves consecuencias. En principio coraje, decepción y lo más grave (permea a nivel estados y municipios), una total indiferencia de las huestes priistas, hacía su partido. 

 

Tal y como lo señaló la ex priista, Beatriz Pagés, ¿en dónde están, qué hacen los encumbrados y reconocidos priistas, senadores y diputados en el Congreso de la Unión?  NO EXISTEN. 

 

Y su joven y flamante presidente Alejandro Moreno, ¿qué está haciendo? propios y extraños llegamos a pensar que una vez electo recorrería palmo a palmo el país, convocando a su militancia con un discurso combativo, agresivo, en aras de constituir al PRI en un auténtico "partido de oposición" y volver por sus fueros en la "arena electoral", pero no, para nada. En el ostracismo político.  Solo se le ve en los medios (t.v.), con un spot publicitario, que parece ser el de un líder juvenil arengando al movimiento de las juventudes priista.

 

El panorama político-electoral del PRI, con vistas al próximo proceso electoral federal del 2021, no es incierto, más bien es cierto. Al día de hoy, el PRI no tiene la fuerza ni la capacidad de competir y contender con éxito por sí solo en los próximos comicios electorales, salvo busque alianzas y coaliciones con otros partidos.

 

Partido Acción Nacional. -  Este Instituto Político también recibió tremenda "paliza" en el pasado proceso electoral federal, no obstante, como lo señalé en anteriores columnas, considero es el único que se ha asumido en el Congreso de la Unión (particularmente en el Senado), como un verdadero partido de oposición, y con unidad han hecho un "dique de contención" a la abrumadora e inconsciente mayoría morenista.

 

En cuanto a su Comité Ejecutivo Nacional, su presidente Marko Cortes aparece con mayor regularidad en los medios nacionales, con declaraciones, reclamos, posturas, reafirmando la doctrina panista.

 

Sociedad Civil Organizada.-  Organizaciones tales como Observatorio Nacional Ciudadano, con su director nacional Francisco Rivas; Causa en Comun, con su presidenta María Elena Morera;  Alto al Secuestro, presidida por Isabel Miranda de Wallace;  el movimiento de Javier Sicilia (hoy con la familia Lebaron), entre otras, son organizaciones civiles, sin duda, que han constituido un verdadero y auténtico "contra peso político", ante la autoridad gobernante. Se encuentran vivas y actuantes con sus reclamos, mediciones, estadísticas, y algunas con reclamos, marchas, son "voces" de la sociedad que encabezan y enarbolan las más sentidas demandas de justicia de la población.

 

Sin embargo, lamentablemente, considero que este nuevo gobierno, la "Cuatro T", los "ve", "pero no los escucha", en consecuencia, sus resultados ya no son tan eficientes como lo fueron en anteriores administraciones.  Hoy se enfrentan a la "avasalladora" figura del Presidente, a una bien organizada, estructurada y aceitada maquinaria de "redes sociales" prestas a desvirtuar, o destruir, todo aquello que afecta de forma negativa la acción y figura del Mandatario. Y lo que resulta peor, es que ellos siempre tienen "otros datos".

 

Iniciativa Privada.-  De que este importante sector de la sociedad se constituya en un "auténtico contrapeso político", tengo serias dudas. Veamos: en el pasado año hubo reuniones en Palacio Nacional, desayunos, comidas con empresarios encabezados por su "amigo" Carlos Slim. En estas reuniones se intercambiaron "palabras amables", "promesas", "ofrecimientos de inversión", sin resultados concretos, pues no se invirtió en 2019, la economía en cero crecimiento.  En este lapso (un año), no vimos ningún acercamiento con los poderosos empresarios del "Grupo Monterrey".  No obstante, de manera atinada, los visitó el día sábado 25 de enero pasado, de los resultados, retomaré la opinión vertida por F. BARTOLOME, en su columna "TEMPLO MAYOR", de "Reforma" de fecha 26 de enero: 

 

"Vayan anotando", en el libro de "conceptos" de la 4T, la "UTILIDAD RAZONABLE", otro despropósito de AMLO,  quien pidió que las empresas reduzcan sus ganancias.

Si bien, el presidente ya interviene en los mercados de combustibles y electricidad con el regreso de los monopolios energéticos y en los agropecuarios, tras revivir los precios de garantía, no les había pedido directamente a los empresarios que recortaran sus márgenes de utilidad. En vez de aprovechar su visita a Monterrey, corazón industrial de México, para anunciar acciones para destrabar el atorón económico que él mismo metió al país, se puso a recetar un catequismo digno de un inquisidor de la edad media…nadie puede estar en contra de empresarios comprometidos con su comunidad, pero eso no se llama "UTILIDAD RAZONABLE", sino "RESPONSABILIDAD  SOCIAL".  Con esta "CONFUSIÓN" de conceptos, no es sorpresa que la ECONOMÍA MEXICANA, no haya crecido nada en 2019 y que este año, y el que viene, pintan igual o peor ¡GULP!

 

Resulta imposible negar esta preocupante realidad que vivimos hoy en día en el país. Continúan y en ocasiones se agravan los problemas en seguridad, economía, salud, ante un Presidente fuerte, apoyado por sectores de la población, que todo indica que esta grave problemática no le hace ninguna mella, ni deteriora su imagen y popularidad.

 

Debemos de contar con verdaderos "contra pesos políticos", para acotar las acciones y decisiones del gobierno.

 

En mi particular punto de vista, considero que hay una serie de acciones de mediano y corto plazo que, de llevarse a cabo, bien se podría constituir un verdadero y fuerte "contrapeso político":  me refiero a las elecciones intermedias (2021), donde se habrán de elegir diputados federales, gobernadores, diputados locales y presidentes municipales. 

 

Para nadie es un secreto, que los "morenistas" (diputados federales y locales), han tenido un gris y errático desempeño, siendo en su gran mayoría desconocidos por sus electores.  La imagen de MORENA se ha desgastado, se ha venido a menos, y la intención del voto ciudadano ha disminuido notablemente. Retomo las palabras del periodista e historiador Héctor Aguilar Camín, "Ganarle a AMLO, difícil, ganarle a "MORENA", para nada".

 

Ante este reto, a escasos meses de que inicie el año electoral, opino que si los partidos políticos olvidan sus antagonismos crónicos, intereses de grupo y busquen un fin superior, deben de conjuntar las formas, mecanismos y estrategias, para aliarse entre sí, convocar a los organismos de la sociedad y buscar la participación decidida de los hombres y mujeres de la iniciativa privada. Todo ello con un propósito uniforme: encontrar en cada uno de los 300 distritos electorales federales, a los hombres y mujeres que por su honestidad, capacidad, arraigo e identificación con la población, tengan un perfil ganador y competir con éxito en los comicios electorales del 2021.

 

Con estas acciones, coordinadas, consensuadas, cohesionadas, que converjan en un solo y único objetivo: el triunfo electoral, no tengo la menor duda que con ello se terminaría con la oprobiosa, irreflexiva, inmadura y servil mayoría (morenista) en la Cámara de diputados del Congreso de la Unión, dando pie a un verdadero "contrapeso político" para bien del presente y futuro de México y su vida democrática.

 

En cuanto a la sucesión de Andrés Manuel López Obrador, falta un largo trecho, si es que no decide reelegirse.

 

¿Usted, que opina?

 

Twitter: @kioscomayor