En vísperas del 2020

En vísperas del 2020

Bulmaro Pacheco

 

Domingo 15 de diciembre de 2019

 

En diciembre del 2020 se cumplirán 100 años de la llegada de Álvaro Obregón Salido a la Presidencia de la República.

En mayo, el centenario también de la llegada del segundo sonorense a la Presidencia: Adolfo De la Huerta. Presidente de mayo a diciembre de 1920, en sustitución de Venustiano Carranza, asesinado en el quinto mes; asesinato que por cierto, seguramente será recordado en su centenario por la grandeza del personaje.

En el siglo XX mexicano, los asesinatos de Madero (1913), Carranza (1920) y Obregón (1928) cambiaron el curso de la historia de México.

Madero fue víctima de las circunstancias que lo rodearon y las que él mismo creó, no alcanzó a ver los resultados positivos del movimiento revolucionario del cual él prendió la mecha y fue traicionado por Huerta.

Carranza quiso imponer al embajador Ignacio Bonillas como su sucesor "para desmilitarizar al gobierno", provocando la inconformidad de Obregón y los sonorenses. Murió en ese intento.

Obregón insistió en reelegirse como presidente de la República en 1928, a pesar de quienes le recomendaban no hacerlo por los riesgos de todo tipo que tal decisión implicaba. Fue asesinado 17 días después de la elección, en medio del movimiento cristero, a pocos meses de los asesinatos de Francisco Serrano y Arnulfo R. Gómez, y con críticas y tensiones importantes fomentadas por Luis N. Morones de la CROM y un sector del ejército que se oponía a su reelección.

Todo eso seguramente será recordado en 2020, aunque el gobierno federal ha sugerido que el próximo año la papelería oficial lleve el agregado de: "Año de Leona Vicario".  Eso será parte de la historia.

Lo primero que hay que destacar de lo que le espera a México el próximo año es que en junio habrá elecciones locales en Coahuila e Hidalgo y en septiembre habrá de instalarse el proceso electoral del año 2021. El INE y los consejos electorales estatales iniciarán la revisión de todo lo que implica la preparación del proceso electoral del 2021, donde el platillo más importante por su estrategia política será la elección de los 500 diputados federales que integrarán la LXV Legislatura del Congreso de la Unión y la última del período presidencial de López Obrador. Ahí se sabrá de qué están hechos los partidos opositores a Morena en el poder, porque también se van a elegir 15 gobernadores estatales, a unos, por el ciclo sexenal que se les cumple y los otros por los ajustes en las fechas de la elección para empatarse con la elección federal, entre ellos el caso del controvertido proceso de Baja California, que seguramente la Suprema Corte habrá de confirmar en fecha próxima los dos años de duración.

También se elegirán ayuntamientos y diputados locales en 30 entidades. La elección más amplia de los últimos años.

Ningún partido debe cantar victoria anticipada por más difusión que exista de una variedad de encuestas hechas al calor del primer año del gobierno federal, al medir la intención de voto por partido político y definir los perfiles que se mencionan en cada estado para las candidaturas a gobernador. Tampoco deberán cantar victoria anticipada por el número de distritos electorales federales que estarán en juego en el 2021. Habrá sorpresas.

Ni los partidos ni las dirigencias —seguramente— han visto con seriedad dichos sondeos, que en la mayoría de los casos anticipan la victoria de Morena en la mayoría de los estados.

Los sondeos actuales no contemplan que el partido en el poder trae demasiados fierros en la lumbre y conflictos internos de lucha —por el poder— de la dirigencia nacional entre sus diversos grupos internos, como para pensar que los van a resolver por arte de magia en lo que resta de tiempo para integrarse al proceso electoral federal y local.

A Morena le queda el último recurso de la intervención directa del presidente de la República para proceder a elegir a su dirigencia nacional por vía de una encuesta, como él lo sugirió hace tiempo y a tratar de justificarse de que ¿no son, ni serán?  el "partido oficial" ni el "partido de Estado" que tanto criticaron en el pasado.

Ya han tenido algunas crisis que solo han superado con la ayuda del Presidente: la intención de Martí Batres para quedarse en la presidencia del Senado por un año más, que le tensó la relación con su coordinador Ricardo Monreal,  la iniciativa de Dolores Padierna para que Porfirio Muñoz Ledo repitiera un año más como presidente de la Cámara de Diputados. Una crisis no menos importante ha sido el abandono de sus aliados del Partido Verde y el del Trabajo a la intención de Morena por aprobar a fuerzas el proyecto de reducción del 50% del financiamiento a los partidos políticos y la otra, los enfrentamientos entre los 3 contendientes más fuertes por la dirigencia nacional que a cada rato exhiben sus diferencias.

Por primera vez esos partidos (PV y PT) votaron en contra de Morena y provocaron la irritación del presidente de la República, que prometió insistir en el tema de los partidos el próximo año. López Obrador y la dirigencia de Morena saben bien que al no ir ya el presidente en la boleta electoral de la próxima elección, les va a ser más difícil convencer a un votante desencantado en lo local y con grandes dudas en lo nacional.

Les va a ser difícil. En la fracción II inciso i (tercer párrafo) del artículo 105 de la Constitución mexicana se establece que: "Las leyes electorales federal y locales deberán promulgarse y publicarse por lo menos noventa días antes de que inicie el proceso electoral en que vayan a aplicarse, y durante el mismo no podrá haber modificaciones legales fundamentales."

Por otra parte el artículo 225 de la Ley Electoral Federal establece que: "El proceso electoral ordinario se inicia en septiembre del año previo al de la elección"… lo que significa que no podrá haber reforma político electoral alguna en México si no se realiza en los primeros cinco meses del próximo año, cuando las prioridades, a decir de Ricardo Monreal, son las leyes relativas a la cannabis, el outsourcing, la cuestión fiscal y las relativas al Poder Judicial. A esto debemos sumarle que cuando menos, cuatro de las más de cien formaciones políticas que solicitaron su reconocimiento como partido político van a ser reconocidas como tales en febrero del próximo año, y deberán organizarse sin alianzas para buscar el 3% de la votación nacional emitida en la elección de diputados federales en 2021 (1.4 millones de votos aproximadamente) para poder conservar su registro.

La disputa electoral por la Cámara de Diputados al Congreso de la Unión Será  entre más de diez partidos políticos (PAN, PRI, Morena, PRD, Verde, PT y MC, más los tres o cuatro que obtengan su registro) entonces, que buscarán acercarse a los 92 millones de votantes que estarán inscritos en la lista electoral a finales del 2020.

Año decisivo y difícil para México el 2020, porque en noviembre será la elección presidencial en los Estados Unidos, con todos los impactos sobre México porque en alguna fecha de principios del año se aprobará el controvertido e inacabado Tratado de Libre Comercio, porque estarán a prueba los instrumentos del crecimiento económico nacional (Pemex, economía de EU, confianza de los inversionistas y el gasto público) ante un panorama de recesión en los Estados Unidos y porque nuevos actores que harán ruido se verán en la política nacional. Habrá que estar pendientes.

bulmarop@gmail.com