Sería una lección de democracia

Vertiente octubre 07 2019.

Sería una lección de democracia.- Permitir que los sonorenses escojan candidatos, demostraría la realidad política y social de la entidad.- No es un experimento, ya funcionó hace 16 años con el PRI, postulando el voto de la gente al representante del sur

Bernardo Elenes Habas

Sonora, daría una lección de democracia.
Las condiciones están dadas, para que así suceda.
El hecho de que el PRI abriera la elección de su candidato a la gubernatura para el proceso electivo del 2021, tendría repercusiones objetivas y subjetivas en la ciudadanía. Y, por supuesto, en los demás partidos y actores políticos.
Ya lo sugirió recientemente el dirigente estatal priísta, Ernesto de Lucas Hopkins, al mencionar a cuatro aspirantes competitivos, de primer nivel, con la marca tricolor: Natalia Rivera Grijalva, Rogelio Díaz Brown, Ernesto Gándara Camou, Miguel Ernesto Pompa Corella.
Cada uno de ellos, con trazado político, humano y social bien definido. Pero que –dijo El Pato-, de no existir acuerdos y condiciones para candidato de unidad (en lo personal, considero que esa figura siempre ha sido una metáfora de imposición), se pudiera repetir aquel memorable proceso del 2002-2003, cuando priístas, ciudadanos de otros partidos  y libres, escogieron a Eduardo Bours Castelo, de una oferta electoral en la que participaron en foros temáticos, abordando las problemáticas regionales y escuchando a los sonorenses, Alfonso Molina Ruibal, Héctor Cáñez Vázquez, Guillermo Hopkins Gámez, y, por supuesto, el mismo Eduardo.
Ese ejercicio dejó claro que los ciudadanos al escoger a su candidato, mantienen viva su congruencia y capacidad de lucha para hacerlo triunfar en elecciones constitucionales. Sucedió con el entonces aspirante rebelde, quien, curiosamente, era el único representante del sur de Sonora, porque aunque Héctor Cáñez tenía sus raíces en la región del Mayo, su vida profesional y política la hizo en Hermosillo.
Por supuesto que de adoptarse el sistema de elecciones abiertas, para que la ciudadanía decida quién irá a las boletas del 2021, esa acción se convertiría en un ejemplo para otros partidos, especialmente Morena.
Porque en ese organismo político se presume que el abanderado llegará avalado por Andrés Manuel López Obrador, nueva versión del tlatoani de la otrora "dictadura perfecta". De tal manera que en esa posible acción de la izquierda, no tendría oportunidad la gente de ejercer su derecho cívico.
Aunque, bien podría perfilarse la oportunidad de que Morena decida campo y caminos para que Alfonso Durazo Montaño, Javier Lamarque Cano, Alejandro Esquer Verdugo, Arturo Bours Grifitt, incluyendo a la petista Ana Gabriela Guevara, hablaran alto, claro y de frente ante los sonorenses, y les dijeran por qué quieren ser gobernadores.
Valdría la pena realizar este ejercicio. Que, de ninguna manera es un experimento, porque ya se probó hace 16 años su funcionalidad y que, esencialmente, deja satisfechos a los electores con partido o sin él, porque guardan como medalla luminosa el hecho de que se les tome en cuenta, recibiendo el lugar y el valor que merecen.
Ya el siguiente nivel -las elecciones constitucionales-, sería otra odisea por enfrentar.
Le saludo, lector.