La estrategia ¿Maestra AMLO-MORENA-4T? (segunda parte)

Kiosco Mayor

De Francisco Rodríguez

 

Viernes 27 de septiembre de 2019

 

La estrategia ¿Maestra AMLO-MORENA-4T?

(2 de 2 partes)

 

*Jamás permitirá se trastoque su imagen personal

*"Golpe de timón", iniciando purga en casa (Morena)

*¿Y si luego anuncia que el NAIM vuelve a Texcoco?

*Callarían los críticos y ¿quién le gana una elección?

 

En atención a lo expuesto, ayer, con el más firme propósito de compartir con usted mi muy particular opinión, mi punto de vista, acerca de qué demonios está pasando con esta relación AMLO–MORENA, le expongo lo siguiente:

 

En principio, deseo partir de una premisa fundamental, creo firmemente que AMLO es un hombre extremadamente inteligente, astuto, persistente, fraguado por décadas en las luchas sociales, anti–sistema y reconocido por propios y extraños, como un gran manipulador de masas.

 


Dicho lo anterior, con su vasta experiencia política, profundo conocedor de otros partidos políticos, ya que en algún momento militó en ellos, cabe preguntarnos ¿se va a quedar cruzado de brazos viendo cómo se derrumba su proyecto?

 

Habría que agregar que, en un horizonte muy cercano, se le presenta un grave problema que bien pudiera ser el detonante que acelere sus decisiones: el relevo institucional de la dirigencia de su partido (Morena). La actual presidenta, Yeickol Polenvsky, enfrenta serios problemas con sus sucesores. Y no obstante que el Ejecutivo ha "jurado y perjurado" que no va a intervenir en este proceso, la realidad es otra. Al parecer su "Gallo", y de la actual dirigente, es Mario Delgado, sin embargo, hay otros fuertes aspirantes, presumiblemente apoyados por el Senador Ricardo Monreal.

 

Bien lo dice el reconocido periodista Joaquín López-Dóriga, que "Morena vive una guerra intestina, que ya aflora, por la presidencia de su Comité Ejecutivo Nacional que se renovará el 20 de noviembre. Son tres los aspirantes que han levantado la mano: su actual presidenta (en funciones), Yeidckol Polevnsky; el presidente de la Jucopo de la Cámara de Diputados y coordinador de esa bancada, Mario Delgado, y la presidenta del Consejo Nacional, Bertha Luján".

 

Y como ya se ha dicho, el acuerdo era utilizar el voto de delegados en un Congreso Nacional, pero al parecer en un encuentro con el fundador de ese partido, surgió la "propuesta" de elegir dirigente nacional a través de una encuesta, el método preferido de AMLO. Para ello habría que modificar los estatutos de MORENA.

 

Este proceso de cambio se ve sumamente difícil y controvertido, tan es así, que la presidenta ha manifestado públicamente que si AMLO se retira del partido, ella de inmediato se va con él. 

 

Por lo anterior, me pregunto: ¿es posible, o resulta creíble, que sus más allegados y encumbrados correligionarios tomen decisiones a sus espaldas, es decir alejados de su "línea", como guía institucional y moral? 

 

Me resulta sumamente interesante plantearme dos hipótesis:

 

Primera: Que efectivamente sus discípulos estén actuando por sus propios intereses, por la "libre", que se estén "brincando las trancas", de ahí, que en repetidas ocasiones y en distintos foros, les ha expresado en tono serio, "pórtense bien", "nosotros no somos iguales a los de antes".  Y les ha advertido: "si no se comportan, me voy a retirar del partido", amenazando, incluso, llevarse el nombre de Morena.

 

Segunda: Partiendo del supuesto que nunca ha sido, ni es ajeno a las acciones y determinaciones que han tomado sus subalternos, es decir, el "dejar pasar y dejar hacer "a sus subordinados, quizá, sabedor del entorno que lo rodea, ya cuenta con una bien elaborada "Estrategia" para ejecutarla en un corto–mediano–largo plazo.

 

Me resisto a aceptar, que un político con su vastísima experiencia, colmillo y olfato político indiscutible, no se haya percatado, percibido, que su imagen, a 10 meses de distancia de su ejercicio de gobierno, se está deteriorando y desgastando a pasos agigantados. Pese a las encuestas "oficiales", él tiene la experiencia, capacidad y los medios para darse cuenta de que su figura ha venido a menos.  Hay constancia plena ante la opinión pública nacional, que él no acepta, y minimiza, el desastre del país en materia económica, política, social, sobre todo en seguridad pública, donde el crimen organizado campea a sus anchas por todo el territorio nacional.  El Ejecutivo, en su muy "estilo personal", culpa a los anteriores, a la prensa "FiFí y corrupta" a los conservadores, etcétera. Genio y figura…

 

En base a estos razonamientos, en mi muy particular punto de vista, les comparto un posible e hipotético escenario:

 

Considero que López Obrador, pese a reiterar que cuenta con otros "datos" respecto a la situación, que se dice, desastrosa, que impera en el país, él habrá de continuar minimizando, apostándole a sus altos niveles de aprobación y al enorme apoyo de sus "correligionarios y simpatizantes". Por supuesto que continuara señalando a los responsables que critican su gobierno.

 

Lo que creo, firmemente, es que AMLO jamás, bajo ningún concepto, habrá de conceder ni aceptar que su imagen personal se trastoque, se cuestione o se pretenda diluir o desvanecer. Jamás lo aceptaría. 

 

Por ello, por qué no pensar que un momento determinado se vea en la imperiosa necesidad de dar un fuerte "golpe de timón", un enérgico "manotazo sobre la mesa", si el entorno político–partidista continúa siéndole desfavorable. En este hipotético escenario, tendría que empezar a poner orden en su propia casa (Morena).

 

De concretarse esta hipótesis, seguramente haría un alto de contrición ante el pueblo de México.  Compungido, serio, reanudaría que los vicios, corrupción de los tiempos pasados, lamentablemente también corromperos a su partido, lo cual no lo va a tolerar, ni permitir, y por tanto, aquellos (y aquellas) que no entendieron el fin, el contenido, los principios de la 4T,  se tendrán que ir de Morena (seguramente ya están plenamente identificados).  Les habrá de quitar su "manto protector", tanto a nivel local como nacional, confinándolos al "ostracismo político".  Con ello habrá de "refundar" su imagen de político limpio, honesto y transparente. Esta "purga", "limpieza", hacia al interior de su partido, considero que habrá de redituarle dividendos ante la opinión pública nacional.

 

Sin embargo, reitero en mi particular opinión, estimo que por sí sola, aunque fuerte y drástica esta medida, no le resultaría suficiente para refundar de golpe su imagen.

 

Pero si a esta acción, trae aparejada decisiones de alto y profundo tinte político, otra sería la situación. Ejemplo: me resulta imposible aceptar que no esté consciente de los enormes obstáculos legales y sociales que conlleva su proyecto del aeropuerto de Santa Lucía.  Más de cien amparos, algunos con suspensiones provisionales y otros definitivos, y la feroz oposición de comunidades al proyecto.

 

¿Qué sucedería, si el Presidente López Obrador decidiera, en su momento, continuar con el proyecto del aeropuerto de Texcoco, ya sea por empresarios mexicanos que coordina y encabeza su amigo Carlos Slim o, en su caso, aceptar la propuesta del gobierno de Singapur, aduciendo que su gobierno ya limpió la podredumbre y la corrupción que se dio en el gobierno anterior?

 

Sin duda, esta acción lo convertiría en un político maduro, reflexivo, que sabe reconocer y enmendar sus errores, llegando a reconocérsele niveles de "Estadista", porque la opinión pública, columnistas, empresarios locales, extranjeros, el mismo gobierno de los Estados Unidos lo aplaudiría. 

 

Si esta, reitero hipotética acción, la llevara a cabo, me pregunto ¿habrá algún partido político a nivel local y nacional que le gane una elección electoral? 

 

Existen otras acciones que ya le están redituando pingües ganancias en el ánimo nacional, como son la persecución de políticos "corruptos", entre ellos Rosario Robles, Juan Collado y muchos otros que resultarán culpables en la "Estafa maestra", más lo que se acumulen, de igual o más alto nivel.

 

 AL TIEMPO.