El PAN, partido en decadencia

Vertiente septiembre 20 2019.

El PAN, partido en decadencia.- No basta con la crítica a las estructuras de gobierno, es necesario el trabajo de tierra, llegar a la conciencia y a la inteligencia de la gente.- Sin embargo, el perfil azul se percibe indolente, abandonado

Bernardo Elenes Habas

Es evidente que en Cajeme, el PAN, es un partido en decadencia.
El paso firme que mantenía hasta la administración de Manolo Barro (2009-2012), mismo que no pudo sostener, marcó su antes y su después.
Fue Rogelio Díaz Brown quien lo hundió dramáticamente, desde la estructura del PRI, alzándose con el triunfo electoral por la alcaldía con 100 mil 823 votos, contra 46 mil 828 de Eloísa Flores García, apadrinada por el entonces gobernador Guillermo Padrés Elías.
A partir de ese momento, disminuyeron en el PAN las oportunidades electorales, reflejándose esto en el número de regidores proporcionales a los votos obtenidos de sus candidatos a la alcaldía, de tal manera que, actualmente sólo cuenta ese partido con un edil: Rafael Delgadillo Barbosa. 
Ayer, el nuevo dirigente municipal azul, Carlos Castro Franco, intentó darle vida a su partido a través de una conferencia de prensa.
En esa comparecencia señaló los vacíos detectados en el primer informe del presidente municipal Sergio Pablo Mariscal Alvarado. Documento, dijo, que evidencia una gran deuda y falta de resultados ante los compromisos que hizo en campaña el morenista.
El Kala Castro estuvo acompañado de la secretaria general partidaria, Karina Dvorak Olea, y del regidor Delgadillo Barbosa.
Es evidente, pues, que tendrá que hacer más el dirigente panista y su débil equipo, para entrar con pie firme a los escarceos políticos que ya están en marcha con rumbo al 2021, porque, en realidad, es notoria la falta de presencia, de discurso, de apoyo militante en su organismo partidario, lo que augura que, lastimosamente, el PAN no estará en la verdadera lucha del 2021, sino como un partido inocuo, sin fortaleza, destinado a pasar sin pena ni gloria.
Cuando digo tendrá que hacer más El Kala y su gente, me refiero al trabajo de tierra, convenciendo a su ahora escasa militancia y a la ciudadanía libre con sus propuestas en bien de Cajeme y sus familias, no solamente yendo al contragolpe para tener presencia en los medios informativos, sino labrandose un espacio en la conciencia y en la inteligencia del pueblo, al que ya no se le engaña, ahora, tan fácilmente.
Tengo cierto que en una democracia son necesarios los pesos y contrapesos, para no permitir que un solo partido avasalle y se imponga. Pero la experiencia dice que si el PAN no aprende a sumar, a despojarse de ataduras que le dañan, como la de Padrés y los candados que imponen lazos familiares cegados por el poder, entrará en otra larga etapa de recesión política, como las que sufrió antes y después de Adalberto Rosas, de Jesús Félix Holguín y de Manolo Barro, quienes supieron marcar la diferencia contra el poderío del PRI.
Le saludo, lector.