Alta la vara que mide a Alfonso Durazo

Vertiente agosto 15 2019.

Alta la vara que mide a Alfonso Durazo.- La Secretaría de Seguridad Nacional se convierte en su propio laberinto, del que tendría que salir con gloria para aspirar a la gubernatura de Sonora, pero podría no alcanzarle el tiempo

Bernardo Elenes Habas

Alfonso Durazo Montaño tiene claro que la vara que lo mide en su desempeño al frente de la Seguridad Pública nacional, es demasiada alta.
Por eso sus respuestas a cuestionamientos que le hacen sobre sus posibilidades de buscar la gubernatura de Sonora en el 2021, son estrictas, no meras salidas retóricas para evitar el asedio periodístico, sino reconociendo la posición histórica que está viviendo.
Dentro de la dinámica de la Cuarta Transformación, no hay tiempos para andar en una campaña por un puesto político o administrativo, dijo, recientemente. Y remató: "Además, no me mando solo".
Reconoce el sonorense -avezado como es en cuestiones políticas-, que los tiempos y las circunstancias no lo favorecen. Por el contrario, el cargo que le ha encomendado Andrés Manuel López Obrador, es escabroso, con una huella sangrienta que lastima a miles de familias desde hace varios años y que está en la relatoría cotidiana de la gente, la que mantiene sus ojos, su asombro, su sensibilidad puesta en los resultados que puedan arrojar las estrategias de la Secretaría a cargo de Durazo. Sin descartar que pudiera darse el hundimiento del país en más violencia, la que a estas alturas llega a los extremos de la barbarie.
No tiene más camino, el de Bavispe, que continuar con la responsabilidad que le han conferido, porque si surge la disyuntiva de cambiarlo de Secretaría para facilitarle su arribo a la candidatura que se especula, sería una mancha de desprestigio en su carrera, situación que la ciudadanía no pasaría por alto, menos sus enemigos, porque quedaría al descubierto que la Cuarta Transformación -y AMLO mismo- permite también concesiones, y entre sus impulsores existe, por encima de resultados positivos, la ambición política.
Estos detalles seguramente los ha analizado Alfonso, quien ya no duda que el cargo que ocupa y la importancia que éste tiene para los mexicanos, se convirtió en el némesis de su carrera política; porque, aunque pudiera cumplir con la encomienda de pacificar al país, no podría hacerlo en el corto tiempo, porque tiene como meta fatal el 2021.
Tal vez por eso, cuando un reportero le preguntó en un acto de nivel nacional, si ha pensado en buscar algún día la candidatura a la gubernatura de su tierra, éste respondió con aplomo:
"No me mando solo. Soy parte de un equipo, y como parte de un equipo tengo un rol en la Cuarta Transformación, en el proyecto de cambio y en el gobierno del presidente López Obrador; mi prioridad es cumplir con la encomienda que me ha dado el presidente López Obrador y ese compromiso está muy por encima de cualquier otra posibilidad política por legítima que sea. Ahorita no".
Y, remató argumentando que en el cargo que tiene "hay una gran disciplina, se requiere de una gran disciplina y yo creo en buen plan, aunque parezca una respuesta retórica, que una responsabilidad como la de la seguridad, no da tiempo para andar en una campaña paralela para un puesto administrativo o para un puesto político, como podría ser la gubernatura".
Alfonso Durazo Montaño, pues, se encuentra prisionero en el laberinto que las circunstancias y la 4T le construyeron, y del que tendría que salir con gloria y a tiempo, para poder abanderar otras causas.
Le saludo, lector.