Con todo el poder

Con todo el poder

Por David Parra

 

Jueves 4 de julio de 2019

 

La tarea de reestructurar la seguridad en el país no es de corto plazo y requiere de pasos audaces, firmes y oportunos ante un estado fallido que no tiene muchas alternativas con que cobrar vida.

 

La narrativa de los primeros meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador no es otra que la de una curva ascendente rompe records que no llega a la cresta aún en el apilamiento de los cuerpos de las víctimas de la ausencia de estado de derecho que desde que se ha venido edificando el imperio de la delincuencia en México, ha atravesado desde su mismísimo centro al corazón de las instituciones del país.

 

Hoy como nunca los grupos delincuenciales han vivido en un paraíso donde su actividad ha enfrentado resistencia mínima en tanto se activa según esto ex profeso una extraña idea de Guardia Nacional recién parida, estrenándose abrupta y trompicadamente en tareas impropias a la naturaleza para la cual fuera ofrecida, al servir primero a los intereses migratorios del grosero vecino borracho que ahora por vía de hechos nos gobierna, a más de procreada con la misma genética de la composición de todas las instituciones al servicio de la mafia del poder mandadas al diablo en su momento y señalada como profundamente corrupta por el propio ahora Presidente en el curso de su nada lejana candidatura, para a vuelta de unos vaya usted a saber que acuerdos con el ejército y la marina, decir de ellos ahora todo lo contrario y entregarles en bandeja de plata el país bajo el manto legal de la nueva figura militar que releva a la civil al más puro y famoso postulado de Maquiavelo, a pesar de las voces propias e internacionales que no pudieron hacer al santo varón cambiar de parecer por más brincos y sombrerazos que copiosamente le prodigaran.

 

Así como ocurriera con el combate al robo de combustible que ahora arroja espectaculares datos incompletos e inconsistentes, el desmantelamiento del sistema estructural de la Policía Federal ha empezado abruptamente tomando por sorpresa a sus integrantes a quienes se les ofrece lo mismo, pero mucho más barato que lo que hasta ahora habían tenido, además de darles la alternativa de servir ante los mandos militares de la GN o asumir tareas de vigilancia de instalaciones federales, esfumando de un plumazo de ganso su carrera como policías con premisas civiles y privilegios de ejecutivo, para convertirles prácticamente en "mulitas de quinceañera" como premio de consolación si no se alinean. 

 

Ciertamente la Policía Federal ha sido señalada históricamente como parte del engranaje que presuntamente ha venido acatando órdenes superiores, al igual que el resto de las corporaciones militares, para acuerpar a "los buenos" que tenían autorización desde el centro mismo del poder para dedicarse a sus actividades delincuenciales, quienes correspondían o siguen haciéndolo según esto, de manera generosa para bienestar de muchas familias mexicanas desde sus más altos mandos civiles.

 

También es cierto que venir a hacer algo diferente con lo mismo, además de temerario es riesgoso y a pesar de ello se tuvo que pactar con la fuerza superior en el país a la cual el mando civil no solo no puede enfrentarse, sino además por la vía de hechos, debe subordinarse, aunque parezca lo contrario.

 

Algo así nos ha colocado en un surrealismo de mal sueño que aún no llega a pesadilla, donde la figura civil del estado ahora pende como nunca de la voluntad de la milicia y que además depende de ésta para una reconstrucción institucional que deposita en ella su columna vertebral… entonces es de preguntarse, ¿quién gobierna en una ecuación tan asimétrica como esta?... pienso lo mismo.

 

Ayer los policías federales salieron a bloquear calles y carreteras ante una realidad que ya les pasó por encima y convocan a un paro nacional. El Presidente sale a señalarles como falsos y malintencionados "que se amotinaron" frente a las buenas y sabias instituciones mientras Alfonso Durazo, Secretario de Seguridad, se esfuerza por tranquilizarles asegurándoles que todo está bien y que no les va a doler lo que se les vino encima. Sabotaje de alto nivel o lo que es lo mismo, "lo que el Presidente quiso decir"...

 

En síntesis, ayer empezó oficialmente el desmantelamiento de la Policía Federal y los que se van no se quieren ir con las manos vacías, que asumo debe ser una abrumadora mayoría como hace un año y tres días, por dos razones fundamentales: No están dispuestos a terminar sometidos al mando militar de la GN donde las cosas serían muy diferentes a su realidad actual en extinción, ni están dispuestos a vivir en la austeridad franciscana que acompaña la poco atractiva propuesta desde que el titular entrante con escasos escrúpulos de migración les llamara "fifís acostumbrados a dormir en cama de hotel que comen con tenedor."

 

De manera ruda están fuera y sus pataleos pronto se parecerán a los de la CNTE de hace seis años con la cual se enfrentaron por cierto, "cumpliendo órdenes superiores" para obligarles a despejar vías de comunicación… De la misma manera serán desarmados muy pronto y perseguidos por la GN aquellos que sigan "amotinados", como dijera de pasadita el señor Presidente en su mensaje a la nación. Karma a la carta express.

 

Como dijera el cliché que diera vida a infinidad de memes hace pocas lunas, "se tenía que hacer y se hizo" y uno de los componentes del caos de inseguridad ha sido derrotado con las de la ley, paradójicamente por otro de sus componentes que ahora ostenta todo el poder, como ocurriera hace dos sexenios con Calderón a quien se le criticó duramente por los mismos que ahora hacen esto, por lo mismo que ahora hacen ellos y he ahí el gran riesgo, hasta ahora y de acuerdo con la agenda del pelón de las playas del Rosario, para terminar en lo mismo: un nuevo baño de sangre con toda su parafernalia de impunidad donde buenos y malos atropellan a la ciudadanía por igual.

 

Bytheway

 

Para adornar este bonito enroque de la víbora mordiéndose la cola, hay que decir que la folclórica alcaldesa de Guaymas, Sara Valle, bien haría en hacer las maletas antes que la saquen nuevamente en peso de la alcaldía las implacables y enjundiosas fuerzas vivas del ahora desolado puerto, porque el escaso flujo neuronal de que hace gala de manera espectacular esta singular munícipe le lleva a interpretar la realidad de una forma olímpicamente surrealista, mientras el rancho arde y ni manguera tiene. Fuchi.

 

La bigone run se ha calentado y trae al respetable interesado en la aún lejana interna del PRI comiéndose las uñas para descubrir de que se trata la campaña con la que a Miguel Pompa se le quiere poner en entredicho su "sueño de ser Gobernador algún día", como nos dijera hace unos días en la mesa Libre Opinión, lo cual no es más que una declaración de boy scout a la que se le busca sacar raja, si es que hay esa búsqueda.

 

Lo que sí es un hecho es que al nogalense le ayuda mucho más que perjudicarle el hecho de que se le considere aspirante serio, primer peldaño a subir para ir a la parejera. Ahí la lleva.

 

Por lo pronto, hoy nos acompañará Toño Astiazarán, otro soñador que por el lado de Acción Nacional, por lo pronto, pareciera ser la única alternativa viable para el maltrecho albiceleste, como asegurara Eduardo Urbina hace unas semanas en el epicentro de la grilla Hermosillense de libre Opinión. Bienvenido.

 

Salud y gracias por tomarnos en serio antes de mandarlos al diablo con sus intituciones.

 

@dparra001