Por el baseball: doble palomita

No solo café
Azalea Lizárraga C.

Por el baseball: doble palomita

A muchos sonorenses nos preocupaba el destino final de los estadio Héctor Espino y el Tomás Oros Gaytán cuando dejaron de ser sede oficial de Los Naranjeros de Hermosillo y Los Yaquis de Ciudad Obregón, respectivamente.

Siendo propiedad del Gobierno del Estado, se plasmó la posibilidad de que el estadio hermosillense se vendiera para resolver, al menos parcialmente, la problemática financiera del ISSSTESON. Con justa razón, muchos no aprobaban dicha medida, sobre todo cuando seguía en el ambiente el fuerte olor de malos manejos en los fondos que debían haberse destinado al citado organismo; mientras que otros considerábamos que los bienes debían utilizarse para resolver los males, aunque en forma paralela se buscara el castigo a la corrupción y la aclaración sobre el destino de los recursos desviados.

Después corrió el rumor de una supuesta venta del inmueble para la construcción de una zona comercial y hotelera, que fue bajando de tono y desapareció.

Podremos diferir con su venta o uso, pero creo que todos estamos de acuerdo en que algo debe hacerse con los estadios porque el paso del tiempo y la falta de mantenimiento de las instalaciones están causando un deterioro acelerado de esos bienes patrimoniales.

Afortunadamente, la gobernadora Claudia Pavlovich aprovechó la recta que le lanzó el presidente Andrés Manuel López Obrador al solicitarle "tratara de conservar" el estadio Héctor Espino para fines beisbolísticos por lo que, más rápida que volando, la gober le ofreció un paquete "irresistible" que implica la compra de ambos estadios por parte del gobierno federal para que los destine a concretar sus objetivos de promocionar y desarrollar la práctica del base ball entre los niños y jóvenes mexicanos.

Y es que hay que recordar que el beis es el deporte preferido de nuestro presidente, por lo que una vez ungido como tal, comisionó a Edgard González como director de la Oficina de la Presidencia de la República para la Promoción y el Desarrollo del baseball en México -por título no paramos-, quién indudablemente tiene los conocimientos  y contactos para impulsar este deporte, asignándole de entrada un presupuesto de 350 millones de pesos para ejercer en el 2019, con el objetivo de instalar, de inicio, 10 academias de base ball gratuitas en aquellos estados donde se practica mayormente el rey de los deportes, impulsarlo entre niños y jóvenes y procurar que más peloteros mexicanos lleguen a las grandes ligas.

Un sueño presidencial que parece estar tomando forma, sobre todo después de la reciente visita que hiciera a palacio nacional el Comisionado de las Grandes Ligas de Base-Ball, Rob Manfred, reunión muy productiva si tomamos en cuenta que se acordó trabajar en conjunto para desarrollar peloteros mexicanos que, eventualmente, se conviertan en prospectos para los clubes del mejor base-ball de mundo.

Aunque de inicio se planteaba que estas academias funcionarían en las instalaciones de las 100 universidades que el presidente prometió crear en el país, el proyecto ha ido cambiando gradualmente, por lo que de concretarse la compra-venta de los estadios de Hermosillo y  Cajeme, el gobierno federal utilizaría estos complejos deportivos para instalar las academias de base-ball y que estas sean auto-sustentables, a través de un esquema de rentas y ventas generadas en las propias instalaciones.
Sería, como lo mencionó el Comisionado nacional, quien además tiene estudios de marketing, un proyecto gradual, porque están buscando lugares para empezar más rápidos estas academias, mismas que serán operadas para que escuela y deporte vayan de la mano y los deportistas puedan acceder a becas en universidades nacionales y del extranjero. Por lo pronto, la carpeta informativa sobre las condiciones y avalúo de más de mil millones de pesos de ambos estadios, está ya en manos del presidente.  

No extraña entonces que nuestros niños y jóvenes sueñan ya con tener mejores oportunidades  y aprovechar al máximo  esta  plataforma, no solo para incursionar en la práctica del deporte sino para prepararse en sus aspiraciones de llegar al mejor baseball del mundo, porque, dígame usted: ¿qué niño no ha soñado con ser pelotero de grandes ligas? El Morales sí.
 
Y para muestra, déjenos presumir el honroso papel que jugaron estos "liga mayoristas en ciernes", integrantes del equipo local Buhitos UniSon, categoría 5-6 años, ya que primero le ganaron a cinco equipos similares en Sonora y luego a otros tantos de otros estados, para quedar como equipo representativo de la Selección Región XII y, al competir en la nacional realizada en Puebla a principios de mayo, quedaron como subcampeones.

A lo mejor con estos botones de muestra, se anima más pronto nuestro presidente a instalar la primera academia de baseball en Sonora. Como beisbolera de afición, démosle una palomita a la gober por atraer los ojos del presidente hacia nuestro estado en este rubro y doble palomita al Presidente si aprueba este proyecto de germinación del semillero de ligamayoristas que tenemos por acá.  

No está de más que entremos a la página www.probeis.com y nos vayamos familiarizando con ella. 

azaleal@prodigy.net.mx
@Lourdesazalea

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