¿La CTM dispuesta a hacer historia?

Vertiente mayo 22 2019.

¿La CTM dispuesta a hacer historia?.- ¿Acaso presionar, tomar calles, convocar a paros, son armas exclusivas de la CNTE? Las condiciones objetivas y subjetivas están dadas para que esa central obrera sea congruente y exija lo aparentemente imposible

Bernardo Elenes Habas

Desde hace varios meses se percibe un cambio de actitud y nuevo posicionamiento a favor de la clase trabajadora, por parte de la CTM en Sonora.
Javier Villarreal Gámez, su líder, ha venido insistiendo no solamente sobre servicios y prestaciones dignas para quienes conforman el verdadero motor de crecimiento económico de Sonora: sus obreros, sus empleados, sus jornaleros del campo y las ciudades.
La CTM sonorense ha mantenido denuncia frontal sobre la insuficiencia de los salarios mínimos para que sus agremiados atiendan con dignidad la mesa de sus familias.
Pero su postura y la de quienes son parte de esa central, es desviada inexplicablemente en la relatoría pública-social, hacia la ambigüedad política para que se diluya en el tiempo y en la maraña de discursos que son parte del tejido pantanoso de quienes se escudan en siglas, colores, organismos empresariales, incluyendo cúpulas de partidos como PRI, PAN, Morena, PT.
Y, con esas formas convencionales y frías, utilizadas por la clase política vigente, se había venido minimizando una crónica largamente anunciada de abusos e injusticias contra hombres y mujeres del campo y la ciudad, porque se consideraban fuegos fatuos, pirotecnia verbal, llamarada escandalosa pero inofensiva, de petate.
Pero hoy, cuando se anuncia con decisión que más de 30 mil trabajadores sindicalizados podrían ir a un paro general el 8 de julio en Sonora, si el Gobierno Federal no cumple reclamos y propicia que se haga justicia en servicios médicos del IMSS, y elimina abusos autoritarios en INFONAVIT, agregado el funcionamiento de guarderías infantiles nocturnas, la estructura oficial federal, la clase patronal, los políticos y la misma opinión pública manipulada a través de redes sociales principalmente, hacen un alto. Reflexionan. Se dan cuenta que la CTM no está muerta como se pretendía hacer creer, y se le había extendido, incluso, su acta de defunción porque viene una nueva central obrera controlada por el Gobierno de la República, sino que renace y comienza a representar un serio peligro que, por principio de cuentas, estaría abriendo el camino de la lucha social de los trabajadores organizados en la Entidad, con ejemplo extendido a todo el país.
Javier Villarreal no tiene derecho a fallar a los trabajadores. Y debe continuar con sus planteamientos, los que ya se están convirtiendo en un parteaguas desde el mismo pecho de Sonora, donde suelen iniciar, históricamente, los grandes movimientos sociales que sacuden al país.
Y no tiene derecho a doblegar banderas, porque en la CTM, aún quedan vivas las voces, las ideas y las acciones de Jacinto López, El Machi y Ramón Danzós Palomino, además que esa central con raigambre está demostrando que sabe transformarse.
¿Acaso la lucha en las calles, en los centros de trabajo, en el campo, es exclusiva de la CNTE y nadie tiene derecho a presionar para que se les haga justicia?
Le saludo, lector.