El General Álvaro Obregón

Vertiente noviembre 17 2021.


El General Álvaro Obregón, artífice de Cajeme.- Sus gestiones lograron darle categoría de Municipio a la antigua Comisaría que dependía de Cócorit, y que el 29 de noviembre cumple 94 años.- En el restaurante La Bombilla, mataron al General.


Bernardo Elenes Habas


El General de mil batallas, Álvaro Obregón Salido, llegó a radicar a Cajeme cuando apenas era Congregación, con 150 habitantes, en 1924.


Fundó la Hacienda Náinari, ubicada en los alrededores de la laguna del mismo nombre, luego de concluir su periodo en la Presidencia de la República (1920-1924), escogiendo esta comunidad apenas naciente, para que fuese su hogar y el de su familia.


Guardó, también, su uniforme de guerrero y sus armas. Le dio descanso a sus caballos, con los que recorrió Ocho mil kilómetros en Campaña, como lo narra en su libro señero. Trastocó su genio militar para definir el desarrollo económico de la Congregación que lo recibió con beneplácito,


A su llegada, caminando por los corredores de su hacienda, moldeaba el barro de la Congregación que luego convertiría en Comisaría durante 1925, respaldado en gente de su confianza como Ignacio Ruiz, Ignacio Mondaca, Joaquín Ibarra, Carlos Mízquez, Eduardo Gaxiola, Francisco Rodríguez.  Calculaba, con precisión de artillero, mirando el horizonte de Cajeme y dibujando mentalmente el florecimiento del Valle del Yaqui, las luces del futuro, aun cuando para disipar las sombras nocturnas en las habitaciones del Náinari, se utilizaran lámparas de combustible.


Con esos planteamientos iniciales, forjados durante momentos de reflexión, avizorando más allá de lo inmediato, conjugando la magia de la imaginación, tendiendo puentes hacia lo aparentemente imposible, tal como construía sus estrategias de guerra en pleno campo de batalla durante la Revolución, Álvaro Obregón, veía el nacimiento de viviendas de madera, adobe, ladrillo, carrizo, barro y horcones, en el área de las hoy calles Sufragio Efectivo, Hidalgo, No Reelección, Miguel Alemán, en las cercanías de las vías del ferrocarril y de su primera Estación; también, la construcción de almacenes, hoteles, talleres, y la perspectiva del Molino del Río Yaqui, y la Empacadora del Noroeste (viejo edificio construido en 1926, dañado por las lluvias del 27 de agosto de 2021, lo que obligó a derrumbarlo) por la calle Nayarit, hoy Miguel Alemán, incluyendo las oficinas en que despachaba.


Miguel Mexía Alvarado, Primer Cronista de la Ciudad, fallecido el 8 de enero de 1992, nos legó en su libro Cajeme de Ayer, textos llenos de nostalgia cuando rememora su llegada a este pueblo enclavado en la llanura, siendo un niño de once años, en 1926. Así describe don Miguel su asombro infantil al saber que por la antigua vereda cercana a su hogar, pasaba el ex presidente de México, el General de la Revolución:


"Nuestra casa era la última del pueblo. Estaba situada en pleno monte, sobre la brecha que conducía a la hacienda "El Náinari". Por ahí vi pasar muchas veces al General Álvaro Obregón en su modelo "A" que tripulaba su ayudante, Fernando Félix. Era tan bueno y confianzudo el General, que nos permitía a los chamacos del barrio "trampear" su automóvil. Fernando se enojaba, pero el General reía a carcajadas".


Pero llegaron los tiempos electorales, y al concluir el guaymense Plutarco Elías Calles su cuatrienio al frente del país, Obregón, quien desde El Náinari mantenía, también, el manejo del grupo sonorense en el poder, decidió reelegirse, trasladándose a la capital del país para sostener campaña, logrando su propósito político.


Sin embargo, el 17 de julio de 1928, cuando celebraba su triunfo y su próximo retorno a Palacio Nacional a partir del 1 de diciembre de ese año, con un banquete en el restaurante La Bombilla, del barrio de San Ángel, en la Ciudad de México, fue asesinado.


La culpabilidad cayó como rayo ciego en José de León Toral y varios religiosos. Pero surgiendo, hasta la fecha, muchas dudas sobre el número de balas que penetraron su cuerpo, y la identidad de los autores intelectuales…


Cajeme, que ya había alcanzado en ese tiempo calidad de Municipio, gracias al respaldo y las gestiones del Soldado Invicto de la Revolución, y apuntaba vertiginosamente a su despegue económico, recibió su cabecera el nombre de Ciudad Obregón, como homenaje al revolucionario.


El historiador Claudio Dabdoub Sicre, corrige sus datos iniciales plasmados en Historia de El Valle del Yaqui, sobre la fecha de dicha nominación. Señalando en apuntes sintetizados en un libro posterior titulado Breve Historia del Valle del Yaqui, que debido a un decreto del Congreso del Estado, se erigió a la antigua cabecera municipal que también se denominaba Pueblo de Cajeme en Ciudad Obregón, durante sesión de 30 de julio de 1928. Publicándose en el Boletín Oficial  el 4 de agosto del mismo año.


Existen en Ciudad Obregón, un museo que honra la memoria del General, y una estatua ecuestre en bronce, en la plaza que lleva su nombre, frente a Palacio Municipal.


Le saludo, lector.


Columnas

    Error al mostrar categorias!