No asoma la justicia para los niños del ABC

Vertiente junio 5 2021.

No asoma la justicia para los niños del ABC.- Cada amanecer, desde hace doce años, Sonora despierta ardiendo de impotencia, ante la muerte de sus 49 hijos pequeñitos.- El próximo domingo podría escribirse una nueva historia para Cajeme, si la ciudadanía elige con su voto a una dama.- Sería hacer germinar la semilla sembrada por la doctora Amparo Álvarez Arreola y profesora Carmen Sánchez Corral, quienes fueron las primeras mujeres regidoras (propietaria y suplente) en Cajeme, durante el trienio de René Gándara (1955-1958).

Bernardo Elenes Habas

Cuando llega el 5 de junio, en Sonora, asoman las llamas de la impotencia al conmemorarse un aniversario más del incendio de la Guardería ABC de Hermosillo, donde perdieron la vida 49 niños.

Sus familias, despiertan ardiendo de impotencia.
Se estremecen ante la falta de justicia para sus hijos, los más pequeñitos e indefensos, muertos en el terrible incendio de la estancia infantil, cuando apenas asomaban al umbral de la vida.

¿Quién que tenga niños en su hogar, que haya sentido sus miradas buscando un destello protector; su abrazo emocionado cuando las aves se beben el último rayito de sol de la tarde; sus balbuceos dulces que son flor de un idioma futuro y que se traducen en amor, no llora, cuando recuerda la forma en que murieron los bebés del ABC?

Los sonorenses de todas las latitudes, seguimos torturándonos con ese pasaje dantesco, irremediable. Mismo que se vuelve más doloroso porque continúa envuelto por el manto de la impunidad. Por la ausencia de justicia. A pesar de que han transcurrido ya doce años de los hechos…

Pero ahí están los padres, los familiares, los amigos de los Niños del Alba, quienes luego de una vigilia en el área de la Guardería ABC, marcharán de nuevo por las calles de Hermosillo y de otras ciudades del estado y del país, para que sus exigencias de justicia no se apaguen jamás.

Es verdad que la lucha de los padres de familia y organizaciones civiles, han dado algunos frutos como la promulgación de la Ley 5 de Junio, enfocada a regular la prestación de servicios para la atención, cuidado y desarrollo integral infantil en Sonora… Pero falta, falta…

Hoy, pues, mi tambor ceremonial yoreme, dejará escapar su voz profunda y triste, desde las laderas del Bacatete por los angelitos que trascendieron con el alba el cerro azul donde espera la otra vida…

Cajeme tendrá, al caer las horas del domingo 6 de junio, su alcalde número 54.

Aunque esa decisión de los votos ciudadanos, podrían encaminarse a escribir una historia muy especial, si la escogida es una mujer, considerando que entre los nueve candidatos registrados figuran dos señoras.

Y digo que el Municipio tendrá su alcalde número 54, tomando en cuenta a quienes han cumplido con su trayecto más o menos completo, sin incluir a los efímeros que sólo transitaron horas o días asumiendo la responsabilidad municipal, como son los casos de Joaquín R. Ibarra y Atanasio Aragón Gámez, o bien Crisógono Elizondo, quien en 1935 obtuvo el triunfo en las urnas pero las pasiones políticas que prevalecían lo obligaron a renunciar a su cargo antes de rendir protesta.

Estos hechos demuestran que el trayecto de las administraciones públicas de Cajeme, desde 1927 cuando fue constituido en Municipio a través de la Ley Número 16, decretada por el Congreso del Estado el 29 de noviembre del citado año, dada a conocer por el entonces gobernador Fausto Topete Almada y publicada en el Boletín Oficial al día siguiente, están llenas, como corresponde a todo organismo social vivo, de sobresaltos, sorpresas, controversias.

Claro, en ese devenir se registran datos duros que conforman la historia del Municipio, y otros más que por su falta de consistencia, se diluyen en lo anecdótico.

Decía que el próximo domingo, además del advenimiento del alcalde número 54, esta germinación político-electoral podría significarse por su aroma de mujer, porque si los votos se inclinan hacia alguna de las dos damas contendientes se abrirían los cauces de la historia para que, por fin, desde la fundación del Municipio en 1927, arroje frutos señeros la persistente y maravillosa lucha de la mujer superando atavismos, actitudes machistas, sojuzgamientos, a base de inteligencia, capacidad, determinación, para lograr lo que se creía, antes, imposible.

Pero también sería, de darse esa alternativa femenina, tiempo estricto y justo para reconocer la semilla sembrada en el Cabildo de Cajeme, en el trienio 1955-1958, presidido por René Gándara Romo, donde por primera vez en la historia del Municipio, dos mujeres fungieron como regidoras: la doctora Amparo Álvarez Arreola, propietaria, y suplente profesora Carmen Sánchez Corral.

Ellas dos al lado de ediles como Antonio Valdez, Atanasio Aragón Gámez, Gustavo Díaz González, Bernardo Cantúa, Jesús Gámez Soto, doctor Gustavo Ayala Leyva, Ramón Dueñas, Gilberto Borrego Zamudio, Rubén Valenzuela, Antonio Avalos Gómez, demostraron que ¡si se puede!

Le saludo, lector.