Presidentes y estados: la grandeza de algunos

Presidentes y estados: la grandeza de algunos

Bulmaro Pacheco

 

Domingo 1 de noviembre de 2020

 

 

Andrés Manuel López Obrador es el primer presidente de México oriundo de Tabasco. Es de extrañarse que esa entidad haya generado solo un presidente en 200 años considerando su intensidad política.

 

López Obrador tuvo que hacer tres campañas presidenciales hasta ganar en 2018. Antes que él, hubo otro tabasqueño que fue candidato presidencial: Roberto Madrazo Pintado.

Destacan en la historia de ese estado Tomás Garrido Canabal y Carlos Madrazo Becerra. Los dos con mucha presencia nacional.

 

En cambio Campeche, a pesar de haber dado figuras como Justo Sierra, solo ha dado un presidente de México: Francisco S. Carvajal; que solo duró del 15 de julio al 13 de agosto de 1914. Tuvo —en suerte—, sustituir nada menos que a Victoriano Huerta cuando renunció para irse al exilio y morir en Ciudad Juárez en 1916. También José María Pino Suárez, vicepresidente con Madero, era de Campeche.

 

¿Por qué un estado tan importante y pujante como Nuevo León nada más ha dado un presidente (Valentín Canalizo, entre 1843 y 1844)? Bernardo Reyes, nativo del estado y militar de excelencia, pudo sustituir a Porfirio Díaz a principios del siglo XX, pero se le atravesaron los llamados "científicos", que le cerraron la puerta.

 

Encabezados por Limantour, impulsaron la creación de la vicepresidencia para Ramón Corral Verdugo —secretario de Gobernación— por ser más joven que  Don Porfirio —para cualquier eventualidad— y quien solo estuvo 6 años en al cargo (se retiró por enfermedad en 1910).

 

El único estado que lleva el nombre de un presidente de México es Guerrero. Ciudad Madero y Ciudad Victoria están en Tamaulipas; Ciudad Juárez en Chihuahua y Quintana Roo; Tlapa de Comonfort en Guerrero, y Ciudad Obregón en Sonora. Lázaro Cárdenas tiene varios municipios con su nombre, el más importante es el puerto en Michoacán. Plutarco Elías Calles es municipio en Sonora. Ciudad Alemán está en Veracruz. También figuran en municipios los apellidos Bravo, Álvarez y López Mateos.

 

Yucatán, que ha dado figuras de corte histórico como Felipe Carrillo Puerto, no ha dado un presidente de México.

En Colotlán, Jalisco, nació el hasta ahora más odiado presidente de México: Victoriano Huerta, que gobernó México del 19 de febrero de 1913 al 15 de julio de 1914. Otros presidentes que ha dado Jalisco: Valentín Gómez Farías y José Justo Corro.

 

Michoacán aportó a Lázaro Cárdenas uno de los presidentes más recordados y mejor evaluados. También dio a Pascual Ortiz Rubio y antes de la República, al emperador Agustín de Iturbide.

 

Ha habido entidades que han aportado presidentes que, sin duda, han cambiado el curso de la historia de México. Oaxaca por ejemplo, aportó a Porfirio Díaz y Benito Juárez. Entre ambos gobernaron México por casi 45 años. En 1929 José Vasconcelos Oaxaqueño fue candidato presidencial.

Juárez con las Leyes de Reforma y la lucha contra el segundo imperio y con la separación de la Iglesia del Estado, cambió el curso de la historia de México. Fundó lo que fue el primer Estado mexicano. Porfirio Díaz impulsó la modernización de México y logró la pacificación y la estabilidad por un largo período. Su problema fue que no supo retirarse a tiempo del poder y terminó exiliado en Francia, donde reposan sus restos.

 

Veracruz dio a Antonio López de Santa Ana, Miguel Alemán, Adolfo Ruiz Cortines, entre los más destacados. También a Javier Echeverría, J. Joaquín Herrera, Ignacio Pavón y Sebastián Lerdo de Tejada.

 

Coahuila ha aportado cinco presidentes. Los más importantes: Madero, que cambió el curso de la historia de México al derrocar a Díaz, y Venustiano Carranza, al  que en su período presidencial le tocó elaborar el proyecto de la Constitución de 1917. El resto: Melchor Múzquiz, Eulalio Gutiérrez y Roque González Garza fueron de transición; duraron muy poco. Zaragoza no fue presidente de México pero no deja de considerársele históricamente como coahuilense ilustre (por la batalla de Puebla, entre otras), y a quien la muerte lo sorprendió muy joven.

 

Es explicable que la Ciudad de México haya dado a 13 presidentes de México: Mariano Paredes y Mariano Salas, Lombardini, Díaz de la Vega, De la Peña y Peña, Miramón, Iglesias, Pedro Lascuráin, Echeverría, López Portillo, Salinas, Zedillo y Felipe Calderón.

 

Es comprensible históricamente que los estados de Nayarit, Baja California y Baja California Sur y Quintana Roo no hayan dado todavía presidentes; Fueron creados como estados en 1917, 1952 y 1974. Nayarit dio la batalla con un aspirante presidencial (Gilberto Flores Muñoz) en la sucesión presidencial de 1958.

 

¿Pero, Chihuahua? De ahí surgieron Manuel Gómez Morín y empresarios poderosos con influencia nacional como Eloy Vallina y Carlos Trouyet y dio un candidato presidencial (Luis H. Álvarez) del PAN en 1958.

 

¿Y Sinaloa? Ya dio un candidato presidencial: Francisco Labastida Ochoa y dirigentes nacionales del PRI como Gabriel Leyva Velásquez. También personajes ilustres como Jesús Kumate.

 

Tampoco han dado presidentes: Morelos, Tlaxcala y Zacatecas, que fueron creados como Estados en 1869,1856 y 1823.

 

Chiapas se cocina aparte. Al igual que Yucatán en el siglo XIX, se manifestaron por separarse de la federación y realmente tuvieron muy poca intervención en las batallas por consolidar al nuevo Estado mexicano. Ha dado secretarios de Estado (González, Robledo) e Ilustres de allá fueron Belisario Domínguez y Rosario Castellanos.

 

Sonora dio cinco presidentes de México: Félix Zuloaga, Adolfo de la Huerta, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Abelardo L. Rodríguez. Ha sido ese el período histórico que más ha durado el dominio de una entidad en la política nacional en el siglo XX.

 

En 1994 siendo candidato presidencial y seguro ganador de la elección, fue asesinado quien pudo haber sido el sexto presidente de México de origen sonorense: Luis Donaldo Colosio.

 

¿Quiénes han sido los Presidentes más rechazados por la opinión pública? Sin duda y hasta ahora, Victoriano Huerta y Antonio López de Santa Ana. ¿Quiénes pasaron a la historia sin pena ni gloria? Muchos… pero se llevan la mención León de la Barra y Pascual Ortiz Rubio.

 

Asesinados como Presidentes: Francisco I. Madero, Venustiano Carranza y Álvaro Obregón 17 días después de haber sido electo.

 

¿Quién ha sido el Presidente que más ha durado en el cargo? Porfirio Díaz, casi 32 años. El que menos; Pedro Lascuráin, de las 17:15 a las 18 horas del 19 de febrero de 1913: es decir, 45 minutos.

 

El Presidente más joven en la historia ha sido Miguel Miramón que llegó a los 28 años, pero solo duró como sustituto (1859) 17 meses y como interino (1860) solo cuatro.

 

El de mayor edad en ejercicio fue Porfirio Díaz que salió de la presidencia cuando estaba por cumplir 81 años.

 

Ahí está la historia. Ahí los datos para su interpretación y para registrar que la historia no se reinventa por decreto. Se hace con la decisión, la visión y las acciones de quienes en una determinada coyuntura tuvieron la oportunidad de servirle a México desde la más alta responsabilidad pública a la que un mexicano puede aspirar.

 

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