Célida despertó al Guerrero-Coyote

Vertiente julio 24 2020.


Célida despertó al Guerrero-Coyote.- La Nación Yaqui y habitantes del Valle, exigen justicia sobre el acueducto Independencia, obra semilla sobre la que pretenden construir el acuaférico.- ¿Se lo plantearán a AMLO en su próxima visita a Cajeme?


Bernardo Elenes Habas


La alcaldesa de Hermosillo, Célida López Cárdenas, despertó al Guerrero-Coyote del Bacatete.

A pesar de que la Primera Comisión de Hacienda del Congreso local, presidida por Diana Platt Salazar, sacó de la agenda legislativa la discusión y análisis de la pretendida continuidad del ramal norte del acueducto Independencia –rebautizado como acuaférico oriente-, el problema no cesó, porque el Guerrero-Coyote siguió ahí, de pie, en actitud defensiva, reclamando las argucias ilegales sobre las que construyó el gobierno de Guillermo Padrés (2009-2015), el monumento a la corrupción en que convirtió el citado acueducto, instrumento criminal con el que se perpetró el secuestro de parte del agua que pertenece al Valle y a la Nación Yaqui.

Y, conociendo al alma yoreme, su espíritu rebelde y su profundo sentimiento de pertenencia de su espacio, su río sagrado su  historia, costumbres y tradiciones, es seguro que esa decisión del Congreso no hará que acallen sus tambores de guerra, porque sus luchas están simbolizadas con la raya que trazó en la tierra uno de sus caudillos cuando en 1533 pretendieron los españoles hollar su territorio, recibiendo el mensaje alto y claro que recoge la historia en el libro del jesuita Andrés Pérez de Ribas "Historia de los triunfos de nuestra santa fe entre gente la más bárbaras y fieras del nuevo orbe": si cruzan esta raya, tú y tus hombres serán muertos.

Pero el soberbio capitán ibérico, Diego de Guzmán, desoyó la proclama y tuvo que cargar con su derrota y sus muertos.

El Guerrero-Coyote que proviene de esa estirpe, pues, está despierto, y no le satisface que el parlamento local haya detenido la iniciativa de Célida, quien no oculta su pretensión –lo ha dicho- de convertir en realidad su ramal, quizás porque quisiera fuese la obra insignia de su trienio. Pero ignora que en la memoria de la etnia se abren ese y otros hechos de despojos humillantes que jamás se olvidan.

Los tambores de los Guerreros-Coyote lanzan su voz profunda desde el Bacatete, y se extenderán quizás por largo tiempo, porque las familias yoremes quieren saber si dentro de los enunciados de la Cuarta Transformación está la luz de la justicia, o está la nada… Tal vez se lo pregunten, junto con productores y familias cajemenses al presidente Andrés Manuel López Obrador en su próxima visita. 

Sin embargo, está visto que Célida y sus aliados no lo comprenden así, y prefieren tropezar con la misma piedra que hizo caer a Padrés Elías…

Le saludo, lector.