Esta noche, es Nochebuena

Vertiente Diciembre 24 2018.


Esta noche, es Nochebuena.- Diciembre, tiempo para reencontrar los caminos de la paz, de la solidaridad humana.- El grupo "Los Mismos", realizan su jornada anual "Casas de cartón".- Le ofrendo una oración convertida en poema


Bernardo Elenes Habas


Esta noche, es Nochebuena.

Canción de paz.

Preludio de Navidad.

Hoy, pese al frío, pese a los embates del fantasma grotesco de la violencia que cabalga despiadado por los caminos de la patria y del mundo, las horas tienen magia. Se abren con su torrente de luz, porque simbolizan el nacimiento de Jesús, El Cristo.

El corazón de los seres humanos, palpita al ritmo de la solidaridad, haciendo suyo el precepto milenario de Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad...

La crónica de los siglos, el relato prodigioso que se desgrana año con año, superando abismos y oscuridades, brilla como metáfora viva en el seno de las familias, recordando el prodigio de Belén, la humildad del pesebre en que vino al mundo un niño que, después, al cumplir 33 años, sería crucificado con crueldad extrema...

Tiempo de reencontrar los caminos de la sencillez, de tomar de las manos a los niños y mostrarles la carta escriturada por Dios en el cielo, interpretando el brillo de las estrellas, su ubicación, su mensaje insondable de eternidad, de aparentes silencios...

Tiempo estricto, exacto, definitivo, para sembrar en la conciencia de las nuevas generaciones el amor a la vida, el respeto a los seres de la Creación, la construcción de puentes que nos lleven al principio de las cosas, más allá del asombro de las tecnologías, para tatuar sobre la tierra, en el pizarrón del viento, en el incendio maravilloso de los crepúsculos, la palabra comprensión, la palabra paz, la palabra solidaridad, la palabra justicia...

Me emociona la forma en que un grupo de amigos denominados "Los Mismos", al que está integrado el periodista Marco Antonio Palma, realizan desde hace 24 años, la entrega, con humildad, de alimento caliente, ropa, juguetes, a familias cajemenses dentro de una acción que denominan "Casas de cartón".

Ayer, coincidimos Everardo Tapia y yo con ellos, en el local donde preparaban las ofrendas navideñas, logradas con donativos, aportaciones propias más su dedicación y esfuerzo noble.

La entrega, comentaron, se realiza de acuerdo a un padrón que poseen, en el que se incluyen familias de diferentes colonias populares, donde, realmente hay apremios que no deberían existir en una comunidad supuestamente floreciente como la nuestra, pero en la que se abre, desde siempre, el horizonte de los contrastes sociales…

Hoy, quiero poner en sus manos, en su sentimiento, una oración que escribí convertida en poema:

El frío mañanero,/ el trino de los pájaros, la voz de los caminos,/ los ojos de los niños,/ anuncian que vendrás...

Una suave nostalgia/ se mete entre las venas,/ y surge el vino triste,/ el recuerdo callado,/ la reflexión sencilla/ en torno a tu pasión...

Muy pronto tu llegada, alumbrará/ este mundo./ Brillarán tus palabras:/ Humildad. Paz. Amor./ Pero -ya lo sabemos-/ no todo será fiesta,/ porque hay corazones/ que sufren la ignominia,/ que padecen los golpes,/ que sienten los colmillos/ del hambre entre sus carnes,/ y miran aterrados/ que el hombre sigue siendo/ lobo de su dolor...

Muy pronto, en Navidad,/ vendrá tu axioma limpio,/ tu palabra,/ tu huella,/ tu ejemplo,/ tu bondad;/ pero en los pueblos pobres/ de América y del mundo,/ un horizonte incierto/ de bombas y metralla,/ nos enseña/ que existen chacales que te niegan/ porque tu pensamiento/ es sencillo y plural...

Jesús: muy pronto llegas/ en un parto sangriento,/ buscando nuevamente/ el tiempo inexorable/ de tu crucifixión...

Le saludo, lector.