Los diputados de Morena, deben aprender la lección

Vertiente Octubre 11 2018.

Los diputados de Morena, deben aprender la lección.- Los sonorenses no votaron para que demuestren su poderío mayoritario, sino para que construyan a favor de la Entidad y sus familias.- Tiempo de elevar la mira, enfrentar con leyes la violencia, resolver la grave problemática del agua

Bernardo Elenes Habas

Dejó una pésima impresión en los sonorenses, la reyerta verbal y de supuesta defensa de ideas, principios legales y democráticos, protagonizada recientemente en el Congreso local, por diputados de Morena, quienes están demostrando que su preocupación no es servirle a la Entidad y fortalecer a la ciudadanía en sus demandas, sino avasallar, dejar acta de confirmación de poderío, que ciertamente lo tienen, por su ventaja numeraria.
El mensaje, con la movilización de grupos incondicionales de apoyo al interior del parlamento, emitido por los legisladores mayoritarios, fue puntualmente interpretado por una sociedad ávida de justicia desde el imperio de la ley, premisa que ciertamente tiene que prevalecer en un recinto donde normas e iniciativas deberían discutirse inteligentemente, analizarse, forjarse, respetarse, aprobándose o desechándose.
Se trataba de encontrar la solución correcta y legal, de la permanencia o no de empleados que son parte del organigrama del Congreso, teniendo como antecedente un dictamen del Tribunal de Justicia Administrativa, que no detectó fallas que ameritasen la destitución de los trabajadores.
Y ese ceremonial que no fue republicano, donde prácticamente se mostraron actitudes fanáticas, marcó, para muchos, un mal inicio de un parlamento concebido para discutir, analizar, con pesos y contrapesos desde la fortaleza del conocimiento, la preparación y la inteligencia, que se desviaba del camino de la civilidad y las leyes, cayendo en las brechas retorcidas del revanchismo, de la venganza. Tal vez por eso, las minorías parlamentarias dieron una lección a la arrogancia.
Quizás, los diputados logren, con humildad, sacar provecho de esa primera experiencia, y comprendan que en Sonora hay temas urgentes, de presente y futuro que reclaman su participación para fortalecer a la Entidad, transformar su realidad y sentar las bases de una sana y luminosa heredad para las generaciones presentes y futuras, atendiendo, por ejemplo, la problemática del agua que vino a complicar el gobierno de Guillermo Padrés, secuestrando el vital líquido que le corresponde al Valle del Yaqui, a Cajeme, convirtiendo ese hecho en un muro donde ya han comenzado a estrellarse los anhelos de progreso compartido en la región, porque lo que no alcanza no puede ni debe repartirse, sino buscar soluciones alternas como las plantas desalinizadoras, tema que recientemente planteó la gobernadora Claudia Pavlovich al presidente electo Andrés Manuel López Obrador.
Otra de las cuestiones ineludibles, es la seguridad. Atacar, desde sus raíces, la barbarie creciente que, lamentablemente está logrando que se pierda la capacidad de asombro entre muchas familias que se acostumbran ya a los asesinatos, mutilaciones, sangre derramada en calles y caminos sin que se tenga, hasta el momento, un plan eficiente que necesariamente debe partir de la unificación de voluntades entre sociedad y gobierno, entre partidos e ideologías., entre sectores de la población. Teniendo como horizonte señero, la paz, el respeto, la convivencia entre seres humanos.
Asimismo, enfrentar no solamente el golpe de la marea de sangre, sino también sus causas. Llegar a su génesis. Descubrir que potencialmente toda familia desunida, incompleta, con carencias graves de sobrevivencia, recorre los senderos riesgosos, para sus hijos, de los vicios, delincuencia, violencia, prostitución, muerte.
Hay mucho por hacer en Sonora. Y a la solución de tales objetivos torales, le apostaron los ciudadanos al emitir sus votos el pasado 1 de julio; no a alentar y a construir caminos futuristas de servidores públicos y legisladores, que buscan, desde ahora con su protagonismo insano, estar en las boletas electorales del 2021, sin comprender que la historia y la realidad, podría reprobarlos muy pronto.
Le saludo, lector.