Audacia peligrosa

Audacia peligrosa

Por David Parra

 

A veces no es tanto el qué, aquello que llega a incomodar en incluso molestar al extremo, sino el cómo y muy bien puede ser ejemplo de ello la forma como Andrés Manuel López Obrador, el demócrata, el liberador, el líder indiscutible, el impoluto prócer tropical, presentó luego de protestar como candidato del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en la Asamblea Nacional del pasado domingo que le refrendó como único candidato a la Presidencia de la República, la lista de las Senadurías plurinominales que, me aventuro a inferir, debe haber sorprendido incluso a algunos de los integrantes nominados en ella.

 

Desde la barrera puede entenderse sin apasionamientos ni intereses personales de por medio la jugada que hace Don Andrés al acumular fuerzas que 2006 desestimó como los consecuentes resultados, "haiga sido como haiga sido" pero también puede advertir que esta designación fue de cúpula, como dice el santo varón, al referirse a "la mafia del poder", "a los de arriba", que en su partido resulta ser, que el que pareciera ser el único miembro en el ahora prieto pináculo de la atractiva prietona que administra a su muy soberana voluntad.

 

Resulta y resalta que hasta ahora los pejezombies todo le han perdonado a Andrés Manuel: lo de Juanito, sus iracundos desbarres, sus múltiples contradicciones, pero resulta y resalta en que al parecer en esta ocasión será diferente, a menos que el control de daños auto infringidos para variar, logre justificar tan polémica decisión.

 

Dos de los enlistados particularmente representan para la mayoría de los mexicanos figuras de mal antecedente: Napoleón Gómez Urrutia y Germán Martínez.

 

Por más explicaciones que pretenda dar el peje a posteriori, difícilmente estos personajes van a pasar sin provocar malestar, descontento y decepción, ya que por una parte el primero es un personaje despreciable del bestiario político nacional, independientemente si esto es producto de una injusta campaña de denostación o no y el otro, Germán Martínez dejó muy mal antecedente como archienemigo de AMLO cuando para ello como dice él, le pagaban siendo dirigente nacional del PAN.

 

En este mundo insisto, pese al descarado conflicto de interés implícito, lo que cuenta es la percepción y estos señores ahora son una carga negativa para el tabasqueño.

 

Algo no cuadra en todo esto. Para la elección de 2006 y la reciente de 2017, particularmente del Estado de México, recordemos que el santo PG le pintó la raya a los indignos que pudieron hacerle ganar en 2006 y ahora se alía con ellos, lo cual sería un maquiavélico acierto bajo otras circunstancias, y el edomex a los que se entendería como más ideológica y políticamente afines, los perredistas, con los cuales hubiese ganado sin despeinarse como el calvo de Trump, la codiciada presea mexiquense. ¿Es de cuestionarse por qué ahí no quiso aceptar pagar lo que cuestan las alianzas, como ahora en que las paga por adelantado y acá levanta de cáscara de plátano para arriba aflojando las codiciadas plurinominales?

 

Personalmente considero muy riesgoso elegir a alguien que hoy dice una cosa y mañana, sin haber transcurrido un proceso personal o histórico suficiente, se vaya al otro extremo. Lo de 2017 así lo consigna a pesar que lo de 2006 le reivindicaba.

 

Esta jugada de AMLO bien puede calificarse como una arriesgada y peligrosa audacia, pero dicen que, si no se apuesta no se gana y al parecer ya lo entendió, al menos a la carta.

 

Bytheway

 

Proceso publica un reportaje que, de manera oportuna, es decir, luego de la unción de anteayer en MORENA, menciona evidencias de acuerdos económicos y políticos entre la prieta linda y Javier Duarte de Ochoa. A reserva de profundizar en el tema, suena explosivo y acomodado para la ocasión, según esto, por la PGR. Justicia oportuna que no Obama tenía.

 

Antonio Meade Kuribreña tomo protesta como candidato Presidencial el día de ayer en la asamblea Nacional del partido Nueva Alianza, lo cual amarra para el candidato de la alianza PRI, verde ecologista y panal, una estructura nacional funcional y eficiente.

 

Podrá Meade ir hoy por hoy, en cuanto a las demostradamente poco confiables encuestas, como el que menos preferencias refleja, pero no hay que soslayar que tiene el potencial estructural e institucional para hacer una campaña que termine conquistando preferencias y en el último y menos optimista de los casos, poniendo a prueba una vez más la falibilidad probada de las casas encuestadoras y sus resultados a la carta.

 

Mirna Rea, en lo que respecta a la candidatura de Acción Nacional por Hermosillo, viene a darle oxígeno a un partido que, luego de los múltiples señalamientos de corrupción que, hay que decir, uno a uno han ido cayendo por una u otra razón ya sea jurídica, política o de defecto procesal, se ha fraccionado, confrontado entre sus Militantes y en consecuencia debilitado como para pensar que, ante una candidatura que luce fuerte por parte de Ernesto De Lucas Hopkins por el PRI, pueda al menos, dar una buena batalla.

 

Estaría por verse si Mirna logra reagrupar y conciliar a los grupos panistas en pugna, convencer a los sectores de la sociedad tradicionalmente afines al albiazul, definir prístinamente a la iglesia de su lado, con la cual tiene fuerte arraigo y luego contar las canicas. Se antoja difícil que tan pronto el PAN pueda recuperarse con semejante carga encima y un candidatazo como el pato, pero con Mirna como que cambia la cosa.