Tolvaneras de género….

No solo café
Azalea Lizárraga C.
Tolvaneras de género….
Menuda tarea la de la actual dirigente del panismo estatal, la Ing. Industrial Alejandra López Noriega, al tener que ser partícipe y, así se espera, pieza clave en la designación de los actores políticos de la siguiente etapa de conformación de los ayuntamientos y legislaturas a nivel estatal y nacional -en la forma de presidentes municipales, diputados locales, federales y hasta senadores-, cuyas bondades  los sonorenses habremos de recibir con un mayor o menor grado de impacto en nuestro bienestar social, dependiendo de quiénes logren erigirse como ganadores en los próximos comicios electorales.

Y es que aunque nivel nacional parece ha sido un éxito la conjunción de voluntades políticas entre el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, en Sonora no ha sucedido así y, en voz de la dirigente estatal de MC, Ma. Dolores del Río, este partido que ha ido escalando y empujando fuerte su presencia en el estado, se pronuncia por seguir por la libre en lo local y desaira la segunda posición que le ofrecen para buscar la Senaduría. 

Por lo pronto, se sabe que cuando menos en Hermosillo  ya hay algunos aspirantes listos para  registrarse. El diputado Charly León quiere la alcaldía y la regidora Rosa Elena Trujillo aspira a la diputación local del distrito 9
Así las cosas, Alejandra, quien era antes de su actual cargo la pre-candidata más fuerte del PAN para la fórmula del Senado, enfrenta ahora un doble dilema: convencer a "la Lola" o elegir a otra mujer con capacidad y méritos suficientes para conformar una fórmula ganadora, porque tampoco hay que menospreciar el hecho de que la designación de la comunicadora sonorense Lily Téllez como virtual candidata de Morena al Senado, vendrá no solo a alborotar la bitachera, sino que levantará polvaredas capaces de opacar la fórmula panista, cuando menos aquí en Sonora, donde  no olvidamos que tuvimos recientemente un gobernador panista que no solo nos quedó a deber, sino que con su camarilla de amigos se llevaron, ya no digamos nuestros dineros, sino lo mucho o poquito que teníamos de esperanza en el quehacer de la clase política…. 
Ni modo, hay que reconocerlo.

Merecido reconocimiento 
"A mí me gustaba Fausto Soto Silva, me acuerdo de las campanadas y que decía que nació en Churunibabi"… fue el comentario de mi hija menor al escuchar en la radio de la solicitud que hiciera el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio, Televisión y Telecomunicaciones, Similares y Conexos de la República Mexicana, (STIRTT) al ayuntamiento de Hermosillo, para que una calle llevara el nombre de este locutor que marcó un hito en la forma de ejercer el oficio que por tantos años realizó en las ondas hertzianas de la radio sonorense. 

Atinada petición del líder nacional, Ricardo Acedo Samaniego y del municipal, Pepe Victorín, que encontró eco en el cabildo de Hermosillo para dar su nombre a una calle cercana al Estadio Sonora, precisamente la vialidad que se cruza con el Blvd. Héctor Espino; una coincidencia de la vida que para quienes nacimos, cuando menos a mediados del siglo pasado, encierra un cierto simbolismo. No pudieron elegir mejor. 

Inmediatamente mis pensamientos se trasladaron a "mis años mozos", cuando mi padre, amante de las transmisiones radiofónicas de los juegos de baseball, sobre todo si eran de Los Naranjeros, prácticamente "nos obligaba" a escuchar la precisa y entusiasta narración beisbolera en la voz cantarina, clara y bien modulada de ese locutor que por muchos años fue prácticamente el cronista oficial del equipo. 

Y todas las mañanas, antes de que amaneciera, las noticias del Fausto eran también obligatorias "para estar bien enterados de lo que pasa en el mundo", decía mi padre, y que además  propiciaban la plática y la discusión familiar; porque es sano admitir que no se ve el mundo igual a los 60 que a los veinte años. Ah… pero cómo aprende uno en estos contextos familiares a expresarse abiertamente y hacer valer nuestra ingenua forma de ver las cosas, opinión que defendíamos contra viento y marea… hasta que sucumbía por sí sola. 

Costumbre adquirida que, ahora veo, heredé a mis hijas, quienes cuestionan, a favor o en contra, lo que escuchan en la radio. 

Fausto fue un comunicador en el sentido amplio de la palabra, de los que innovaron la radio noticiosa con su famoso programa de Radioperiódico en la XEDM, "La Grande de Sonora", la primera radio que abrió los espacios radiofónicos a la ciudadanía para que expresara sus opiniones y problemática, convirtiendo al programa en un espacio que daba cabida a las voces más disímbolas, agudas y críticas de la acción gubernamental, en la que el derecho a réplica se ejercía plenamente hasta que, como todo en la vida, se pierden de vista los objetivos y razón de ser. 

Una radio que sucumbió a las presiones del poder, o que no pudo o no quiso, seguir en la ruta trazada y que, desde nuestra perspectiva personal, fue factor importante en el estado de ánimo que Fausto experimentó los últimos meses de su vida, tras su salida de la radio; su pasión y razón de ser, como siempre lo expresó. 

Y cuando Fausto se olvidó de su mensaje diario al terminar sus transmisiones radiofónicas: "Les deseo lo mejor de la vida, la vida misma" , se fue dejando un hueco informativo que ha sido difícil de cubrir.  Y en estos tiempos, aún más.  Afortunadamente existen las redes sociales, con sus pros y contras, obviamente.

"Azaléa", me decía jocosamente en público y en privado, a pesar de mi insistencia para que pronunciara bien mi nombre. Nunca lo logré, pero también entendí que era su forma de apoyarme.
Será sin duda, una ruta vial que al recorrerla para ir a los juegos de baseball, nos habrá de hacer recordarlos: El Fausto y Espino, juntos otra vez; la de historias que podrían contarnos. 
azaleal@prodigy.net.mx
@Lourdesazalea